El nuevo Mundial de Clubes de la FIFA podría cambiar de continente para su segunda edición. Tras el estreno del formato ampliado en Estados Unidos, el organismo ya trabaja en la sede del torneo de 2029 y Marruecos aparece como el gran favorito.
El certamen, que ahora cuenta con 32 equipos y una estructura similar a la Copa del Mundo, debutó en 2025 con gran impacto mediático. La final se disputó en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, escenario que también recibirá la final del Mundial 2026, lo que marcó un precedente para la expansión global del torneo.
Cinco países levantaron la mano para organizar la próxima edición. Brasil, Estados Unidos, Qatar, España y Marruecos. Sin embargo, reportes recientes colocan al país africano claramente por delante del resto en la carrera por la sede.
La FIFA busca no solo estadios modernos, sino también una operación logística sólida, experiencia organizativa y proyección internacional. En esos rubros, Marruecos convenció a los tomadores de decisión.
El Mundial de Clubes como ensayo rumbo a 2030
La ventaja marroquí se explica en gran parte por su papel protagónico en el Mundial de 2030, que organizará junto a España y Portugal. La FIFA abrió recientemente una oficina en Rabat, un movimiento que fortaleció la relación institucional y aceleró los planes conjuntos.
De acuerdo con medios locales, el organismo ve el Mundial de Clubes 2029 como una prueba a gran escala. El torneo serviría para evaluar infraestructura, estadios, transporte, seguridad y capacidad operativa antes de la Copa del Mundo de selecciones.
Esta estrategia recuerda a la antigua Copa Confederaciones, que funcionaba como evento previo al Mundial en la misma sede. Aunque ese torneo ya no existe, el Mundial de Clubes ocupa ahora ese rol de preparación, pero con mayor exposición global.
Si la designación se confirma, Marruecos hará historia al convertirse en el primer país africano en albergar el nuevo Mundial de Clubes, reforzando su posición como uno de los centros clave del futbol internacional en la próxima década.

