Giovani Lo Celso estará fuera de las canchas durante varias semanas tras confirmarse una lesión miotendinosa proximal de grado moderado en el recto anterior de su muslo derecho.
La baja representa un golpe importante para Manuel Pellegrini, que pierde a una de sus piezas clave en el tramo decisivo de la temporada. El mediocampista no podrá estar disponible para compromisos de Copa del Rey, Liga y el arranque de las eliminatorias de la Europa League.
La lesión se produjo a los pocos minutos de que Lo Celso ingresara al campo en Grecia. El futbolista pidió el cambio casi de inmediato, lo que encendió las alarmas en el cuerpo médico verdiblanco, consciente de los antecedentes físicos del argentino.
Aunque el club no estableció un tiempo exacto de recuperación, la estimación apunta a una ausencia que podría extenderse por más de dos meses, dependiendo de la evolución del tratamiento.
El Mundial como objetivo y el plan B del Betis
Más allá del impacto deportivo inmediato, la lesión de Lo Celso también genera inquietud pensando en el futuro internacional del jugador. El argentino mantiene como gran reto poder llegar en condiciones óptimas al próximo Mundial con Selección Argentina, luego de haberse perdido la cita anterior por problemas físicos.
En Heliópolis existe confianza en que el proceso de recuperación le permita regresar a buen nivel para el cierre de la temporada, lo que sería clave tanto para el Betis como para sus aspiraciones con la Albiceleste.
Ante este escenario, la directiva del Real Betis activó un plan alternativo en el mercado y concretó la llegada de Álvaro Fidalgo. El mediocampista español está llamado a cubrir parte del vacío creativo en la medular, junto a un Isco que también se encuentra lesionado.
Pellegrini ya había advertido sobre la necesidad de reforzar el centro del campo y ahora deberá reordenar su equipo sin Lo Celso, confiando en que el argentino pueda volver a tiempo para el momento más exigente del curso.

