La afición de Vélez Sarsfield terminó rendida ante Diego Valdés. El mediocampista chileno brilló en el triunfo ante Boca Juniors, donde fue decisivo con dos asistencias que marcaron el rumbo del partido.
La salida de Valdés del Club América fue una de las más sensibles para la afición azulcrema. En Argentina, su adaptación fue gradual. Con el paso de las jornadas, el chileno elevó su nivel y comenzó a justificar su rol como conductor del equipo.
El rendimiento del examericanista alcanzó su punto más alto en el duelo correspondiente a la cuarta jornada del Torneo Apertura. Vélez se impuso 2-1 en el estadio José Amalfitani. Valdés fue el eje ofensivo del Fortín y marcó la diferencia en los momentos clave.
El mediocampista aportó claridad, ritmo y precisión en campo rival. Su influencia fue determinante antes de que Boca reaccionara en los minutos finales. La actuación reforzó su importancia dentro del esquema del equipo.
El 10 fue decisivo ante Boca
Los dos goles de Vélez llegaron en un lapso de menos de cinco minutos. Diego Valdés asistió en ambas ocasiones al delantero Matías Pellegrini, quien firmó el doblete de la victoria. Las anotaciones cayeron al minuto 63 y 66 del encuentro.
Boca logró descontar hasta el minuto 90 por conducto de Iker Zufiaurre, cuando el partido ya estaba definido. Para entonces, el impacto de Valdés ya había quedado marcado en el marcador y en el desarrollo del juego.
Con el resultado, Vélez se consolidó como líder de su sector con 10 puntos en cuatro jornadas. El equipo mostró solidez y un funcionamiento colectivo que pasa por los pies del mediocampista chileno. Su rendimiento empieza a ser constante.
El nivel mostrado frente a Boca reforzó la confianza del cuerpo técnico. Valdés asumió el rol de organizador y fue el principal generador de juego ofensivo del equipo.

