El Guaraní FC de Brasil provocó una escena insólita al celebrar el descenso de su máximo rival, la Ponte Preta, durante el medio tiempo de su partido de Campeonato Paulista. La afición y los organizadores del estadio crearon una puesta en escena tipo funeral, con luces apagadas y una marcha fúnebre por los altavoces para conmemorar la caída de su vecino futbolístico.
La burla se produjo tras confirmarse que la Ponte Preta descendió a la Serie A2 del Campeonato Paulista tras perder 2-0 contra la Portuguesa. La reacción se viralizó rápidamente en redes sociales y generó opiniones divididas entre aficionados de todo Brasil.
La escena ocurrió en el Estadio Brinco de Ouro da Princesa, casa del Guaraní, justo en el entretiempo del duelo ante el Botafogo SP, donde también se pidió a los fans que encendieran las luces de sus celulares antes de apagar las luminarias del estadio. Con la marcha fúnebre sonando, el público celebró la desgracia del rival entre cánticos y risas.
Este tipo de provocación refleja la intensa rivalidad entre Guaraní y Ponte Preta, dos clubes históricos de la ciudad de Campinas que mantienen una enemistad futbolística de décadas. La cita entre ambos siempre ha generado gran pasión, pero esta reacción fue particularmente teatral y polémica.
Rivalidad y reacciones tras el descenso
El descenso de Ponte Preta marcó un momento histórico para el club, que se quedó sin permanencia en la máxima categoría del Campeonato Paulista tras su derrota ante Portuguesa. Mientras sus seguidores lamentaban el golpe deportivo, los del Guaraní transformaron la noticia en motivo de celebración dentro de su propio estadio.
Aunque los gestos extremos en clásicos suelen dividir opiniones, muchos aficionados y comentaristas destacaron la espectacularidad de la escena, mientras otros criticaron la falta de respeto hacia la adversidad del rival. El video de los momentos en el estadio circuló ampliamente en X y otras plataformas sociales.
La intensidad del derbi entre Guaraní y Ponte Preta sigue siendo una de las rivalidades más explosivas del fútbol brasileño. A pesar de que el Guaraní perdió su propio partido ese día, la celebración por la caída del rival se volvió el momento más comentado del fin de semana futbolero en Brasil.

