Ousmane Dembélé no se contuvo tras la sorpresiva derrota 3-1 del Paris Saint-Germain ante el Stade Rennais en la Ligue 1, y lanzó fuertes críticas a la mentalidad del plantel al término del partido. El delantero francés señaló que el equipo necesita retomar unidad y compromiso colectivo si quiere aspirar a títulos importantes esta temporada.
El Balón de Oro 2025 enfatizó que el club debe ir por delante de los intereses individuales, y que el PSG necesita reencontrar el espíritu que mostró el año pasado, cuando el grupo “ponía al escudo antes que a sí mismo”. Dembélé aseguró que la falta de deseo y cohesión fue evidente durante varios pasajes del duelo, y pidió un cambio de actitud urgente.
Tras sus declaraciones, Dembélé advirtió: “Si cada uno juega para sí mismo en el campo, no vamos a ganar los títulos que queremos”, dejando en claro su frustración con la falta de un plan colectivo en este tramo clave de la campaña.
Luis Enrique responde y enfoca en la institución
El técnico del PSG, Luis Enrique, respondió inmediatamente a las palabras de Dembélé, calificándolas de “absolutamente inútiles” y dejando claro que ningún jugador está por encima del club. El estratega subrayó que él asume la responsabilidad del grupo y que no responderá a comentarios de jugadores a través de los medios.
Enrique insistió en que los comentarios de los futbolistas después de los partidos no tienen peso en la gestión del equipo, y rechazó que un jugador identifique problemas internos fuera de una dinámica de trabajo más privada. La tensión pública entre entrenador y delantero refleja un momento delicado en el PSG, justo cuando enfrentan presiones en la liga y en competencias internacionales.
La escena generó amplio debate en redes y entre comentaristas, con opiniones divididas sobre si las palabras de Dembélé pueden impulsar un cambio positivo o complicar aún más la situación interna del club.

