Rodrygo Goes enfrenta el peor escenario posible. El Real Madrid confirmó la rotura del ligamento cruzado anterior y del menisco externo de la rodilla derecha, una lesión que lo deja fuera el resto de la temporada y lo aparta también del Mundial 2026.
El brasileño se lesionó ante el Getafe tras apenas once minutos en el campo. Su rodilla quedó enganchada en una acción por banda y, aunque terminó el partido, las pruebas médicas detectaron el daño estructural en la articulación.
El parte médico del club no dejó margen a dudas. Los servicios médicos diagnosticaron una lesión grave que casi siempre requiere cirugía en deportistas de alto rendimiento.
La baja golpea con fuerza al Real Madrid, que pierde a uno de sus referentes ofensivos en el tramo decisivo del curso. Brasil también sufre el impacto, ya que Rodrygo no llegará a la próxima cita mundialista.
Entre diez y doce meses de recuperación
La rotura del ligamento cruzado anterior representa una de las lesiones más temidas en el futbol profesional. Los especialistas optan por reconstruir el ligamento mediante cirugía artroscópica para devolver estabilidad a la rodilla y evitar complicaciones futuras.
El regreso a la competencia suele tardar entre diez y doce meses. Aunque algunos futbolistas vuelven antes a entrenar, los médicos recomiendan un proceso completo para reducir el riesgo de recaída.
La recuperación incluye varias fases: primero controlar inflamación y dolor, después recuperar movilidad y fuerza muscular, especialmente en cuádriceps e isquiotibiales.
Finalmente, el jugador debe completar una etapa de readaptación específica al futbol, donde vuelve a frenar, girar y cambiar de ritmo. Rodrygo inicia ahora un largo camino de paciencia y trabajo para regresar al máximo nivel.

