Inter Miami cayó 5-3 ante Chicago Fire en un partido cargado de emociones por la MLS. El uruguayo Luis Suárez fue protagonista con un doblete que ilusionó a los locales, pues llegó a empatar el juego en la segunda mitad, pero la reacción no fue suficiente frente a la contundencia del rival.
El equipo de Javier Mascherano se encontró en desventaja desde temprano. Djé D’Avilla abrió el marcador al minuto 11 y Jonathan Dean aumentó la diferencia al 31’. Aunque Tomás Avilés recortó distancias con un gol al 39’, Chicago volvió a golpear antes del descanso con Romingue Kouamé, quien puso el 3-1.
Ya en la segunda parte apareció la figura de Suárez. El delantero de 38 años convirtió al 57’ con un remate potente y devolvió la esperanza al equipo rosa. Poco después, al 74’, anotó el 3-3 tras una gran jugada colectiva, lo que parecía encaminar a Inter hacia una remontada memorable. Sin embargo, el esfuerzo del atacante no alcanzó, pues Chicago respondió con rapidez.
Cuando mejor jugaba Inter, Justin Reynolds marcó al minuto 80 y Brian Gutiérrez cerró el partido con un tanto al 83’, liquidando cualquier intento de reacción local. El resultado dejó al Inter con más dudas que certezas, sobre todo en la zona defensiva.
Suárez mantiene su vigencia
Pese a la derrota, el protagonismo de Luis Suárez fue innegable. Con su doblete, se consolida como una de las piezas ofensivas más determinantes de la MLS. Su capacidad para aparecer en momentos claves quedó en evidencia al empatar un partido que parecía perdido.
El uruguayo ya suma una cifra destacada de goles en la temporada y sigue demostrando que su experiencia es un recurso invaluable para Inter Miami. Mascherano lo elogió en conferencia al señalar que “Luis es un ejemplo de competitividad, su actitud contagia al equipo. Nos devolvió al partido con sus goles, aunque luego no supimos cerrar”. El técnico argentino, sin embargo, también fue autocrítico al reconocer los problemas defensivos. “No podemos conceder tanto. Empatar 3-3 de la forma en que lo hicimos y terminar perdiendo 5-3 duele, porque habla de falta de concentración”, explicó.
Chicago Fire aprovechó cada error para llevarse tres puntos valiosos, dejando en evidencia que el ataque de Miami no es suficiente para compensar sus falencias atrás.
Ahora, el reto para Inter será encontrar un equilibrio. El equipo depende demasiado de la inspiración individual de Suárez y necesita que el resto de la plantilla responda en la misma medida para sostener los partidos.
La derrota, aunque dolorosa, también refuerza el liderazgo del delantero charrúa, quien volvió a mostrar su vigencia con dos goles de clase internacional. El equipo deberá apoyarse en su experiencia para corregir errores y volver al camino de la victoria de cara a los playoffs.

