El exentrenador del Liverpool y actual director global de fútbol del grupo Red Bull, Jürgen Klopp, habló sobre los desafíos que enfrenta el fútbol en Estados Unidos y señaló el modelo conocido como “pay-to-play” como una de las principales barreras para el desarrollo del talento juvenil.
Durante su estancia en Nueva York, donde asistió a un partido de los New York Red Bulls ante el New York City FC, Klopp concedió una entrevista a The Athletic en la que compartió su visión sobre la estructura del fútbol estadounidense. Aseguró que la calidad de la MLS está en crecimiento constante, aunque recalcó que los problemas de acceso económico pueden frenar la llegada de nuevos talentos al más alto nivel.
Klopp explicó que, en su experiencia, los mejores jugadores del mundo no suelen provenir de las familias más ricas, citando el ejemplo de Kaká como una excepción dentro de la élite. “El fútbol juvenil puede ser caro, y eso no tiene sentido si realmente se quiere encontrar a los mejores talentos”, comentó. Añadió que el fútbol en Estados Unidos todavía atraviesa una etapa de introducción a gran escala, donde contar con grandes nombres internacionales ayuda a captar la atención, pero no resuelve el problema estructural de fondo.
El entrenador alemán también se mostró sorprendido de que muchos jóvenes en el país no puedan jugar de manera gratuita. Recordó que otros deportes, como el tenis, atravesaron una situación similar hace décadas, pero que con la apertura de clubes y espacios públicos se logró democratizar su práctica. En ese sentido, planteó que el fútbol en Estados Unidos necesita seguir un camino parecido si desea consolidar su crecimiento.
Más voces contra el modelo de pago
Las palabras de Klopp se suman a una larga lista de figuras que han criticado el sistema de pago en el fútbol juvenil estadounidense. Exinternacionales como Clint Dempsey y Tim Howard ya habían señalado que este modelo genera una barrera para los niños de familias con menos recursos, limitando el acceso al deporte y afectando la capacidad del país para producir jugadores de élite.
Incluso el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, expresó en 2024 su sorpresa al enterarse de que los jóvenes estadounidenses debían pagar para poder entrenar y competir, subrayando que el acceso al deporte debería ser gratuito y universal. Exjugadoras y jugadores como Alex Morgan y Cobi Jones también se han mostrado críticos en años anteriores con esta dinámica que consideran excluyente.
Klopp aseguró que, pese a estos problemas, disfruta observando el crecimiento de la MLS y considera que la calidad del juego va en aumento. Sin embargo, insistió en que el acceso universal es la clave para garantizar que los mejores talentos no se pierdan en el camino por cuestiones económicas.
En sus palabras, la liga y las instituciones deben trabajar para abrir espacios que permitan a los jóvenes jugar sin restricciones financieras. Solo de esa manera, opinó, Estados Unidos podrá aprovechar todo su potencial futbolístico y dar el salto definitivo hacia convertirse en una potencia mundial en este deporte.

