El seleccionador de Estados Unidos, Mauricio Pochettino, anticipó variantes en el once y en el sistema para recibir a Australia este martes en el Dick’s Sporting Goods Park. “La progresión es progresión. Y cuando la sientes, es buena”, dijo, señalando que los Socceroos llegan “de una muy buena racha” tras su 1-0 ante Canadá.
El técnico argentino pidió “respeto” por el rival y calificó el duelo como “otro buen test, como Ecuador”, después del 1-1 en Austin en el que el USMNT remontó y “controló gran parte del juego”. El equipo busca traducir esa mejora en una victoria tangible ante un adversario físico y agresivo.
La alineación podría moverse por dos razones: dar minutos a jugadores que reclaman sitio y evitar riesgos físicos en una ventana de alta carga. Pochettino señaló que es “una buena oportunidad” para que algunos “se desempeñen y jueguen”, al tiempo que se gestiona la fatiga con vistas al retorno a los clubes.
El parte médico condiciona decisiones clave. Christian Pulisic será duda sobre si inicia tras una molestia de tobillo que lo limitó a la suplencia ante Ecuador, mientras Antonee “Jedi” Robinson sigue descartado por una incomodidad en la rodilla para este segundo juego de la ventana.
Mauricio Pochettino cree en su sistema
También habrá matices tácticos. Aunque el 3-4-2-1 “ha funcionado bien” en los últimos dos partidos, Pochettino deslizó que podría “mostrar un enfoque diferente” y “cambiar el sistema, cambiar los jugadores” para seguir construyendo identidad competitiva.
El contexto añade dificultad: del clima cálido de Texas se pasa al aire frío de las Montañas Rocosas. El plantel entrenó abrigado por vientos y temperaturas decenas de grados más bajas, un factor que históricamente pesa en la altitud del área de Denver.
La federación destacó el carácter de “momento de evaluación” de octubre, con miras a afinar la base que encarará 2026. Para Pochettino, el mensaje es claro: consolidar sensaciones del empate ante Ecuador, competir ante un rival en forma y salir sano de la ventana internacional.
La cita de este martes evoca recuerdos del histórico “Snowclasico” de 2013, también en Colorado, una referencia que añade picante al escenario. Con probable rotación, un plan táctico ajustable y la mira puesta en rendimiento y salud, el USMNT busca dar un paso más en su curva de aprendizaje bajo el nuevo ciclo.

