Diego Forlán fue ingresado tras fracturarse tres costillas y sufrir un pequeño neumotórax durante un partido de la Liga Universitaria de Deportes en Uruguay, donde defiende a Old Boys en la categoría de mayores de 40. La lesión se produjo en el clásico ante Old Christians, duelo que su equipo ganó 4 a 1. Según reportes locales, el ex delantero permanecería en observación hospitalaria hasta el martes 21 de octubre mientras evoluciona favorablemente.
Con 46 años y retirado del fútbol profesional desde 2019, Forlán mantiene viva la competencia en ámbitos amateurs y de formación. La escena del golpe obligó a su sustitución inmediata y dejó preocupación por sus antecedentes médicos, aunque el primer parte extraoficial transmitió tranquilidad al confirmar que el cuadro es estable y sin complicaciones mayores.
Su trayectoria explica el impacto de la noticia. Ídolo de Atlético de Madrid y referente de la selección uruguaya, también brilló en clubes como Independiente, Villarreal, Manchester United y Peñarol, además de conquistar premios individuales de alto calibre que sostienen su legado en Sudáfrica 2010 y en las grandes ligas europeas.
Tras su despedida profesional, el vínculo con el balón nunca se cortó. En 2022 se sumó a Old Boys & Old Girls Club y hasta se animó a competir en el Challenger de Montevideo en su primera incursión profesional en tenis, una muestra de la vigencia física que ahora exige reposo y control médico antes del retorno a la rutina deportiva.
Otra ex figura merengue hospitalizada en Europa
El fin de semana dejó otra alerta de salud con Royston Drenthe, internado en Países Bajos tras sufrir un derrame cerebral, información confirmada por la agencia FC de Rebellen. El ex internacional neerlandés, de 38 años, permanece en seguimiento clínico y recibió mensajes de aliento del entorno futbolístico mientras los médicos avanzan con las pruebas pertinentes.
Drenthe es recordado por su paso por Real Madrid, adonde llegó en 2007 tras formarse en Feyenoord. Más tarde fue cedido al Everton y continuó su carrera en Inglaterra con Reading y Sheffield Wednesday, además de competir en España con Murcia, etapas que completaron un recorrido variado entre élite y ascensos.
La respuesta de su entorno fue inmediata y afectuosa. Antiguos clubes y compañeros enviaron buenos deseos y subrayaron la necesidad de priorizar la recuperación total antes de cualquier plan deportivo. El caso refuerza la importancia de los controles preventivos y del acompañamiento psicológico en procesos de salud súbitos.
Los dos episodios devuelven el foco a una realidad ineludible del deporte. La pasión no se jubila, pero el cuerpo impone límites que deben atenderse con prudencia y ciencia. En Montevideo y en Holanda, la consigna es la misma hoy no toca competir, toca sanar. La afición, mientras tanto, aguarda el alta de Forlán y las noticias esperanzadoras sobre Drenthe.

