Ousmane Dembélé recibió la felicitación presidencial por alcanzar los cien partidos y respondió con gratitud y ambición. Dijo que la cifra significa responsabilidad y que su mirada está puesta en el próximo partido y en ser más determinante cada semana.
El francés señaló que hoy se siente más completo en su toma de decisiones. Aseguró que trabajará para traducir su regate en último pase y gol con mayor continuidad y que el vestuario le ha dado confianza para seguir creciendo.
Agradeció a la afición por el respaldo en los momentos buenos y en los difíciles. Reconoció que la conexión con la grada le impulsa a arriesgar una vez más en cada duelo por fuera.
También tomó con buen humor el deseo del presidente de verlo jugar mil partidos más. Dijo que no cuenta apariciones y que prefiere contar títulos y noches grandes en Europa y en casa.
Un mensaje que convierte la cifra en punto de partida
El atacante remarcó que el hito llega por disciplina diaria. Habló de descanso, alimentación y entrenamientos específicos para sostener su explosividad sin perder frescura en los finales de partido.
Explicó que su objetivo inmediato es sumar más asistencias y remates limpios. Añadió que la química con sus compañeros mejora con cada sesión y que el equipo necesita su verticalidad para abrir defensas cerradas.
El marco del Parque de los Príncipes fue parte de su emoción. Contó que cada vez que escucha el himno en casa recuerda por qué eligió este proyecto y por qué quiere dejar huella.
Aseguró que la confianza de Nasser Al Khelaifi y de Paris Saint Germain se devuelve con hechos. Cerró con una promesa al público de ser valiente en el uno contra uno y de aparecer en los momentos que definen temporadas.

