Lionel Messi escribió un nuevo capítulo en su carrera al alcanzar los 53 goles en la MLS, una cifra que lo coloca a la par de Zlatan Ibrahimović como uno de los máximos goleadores en la historia reciente del torneo. Con su doblete ante Nashville, el argentino no solo reafirmó su vigencia, sino también su impacto en la liga estadounidense, donde continúa rompiendo marcas y elevando el nivel competitivo.
Messi logró esta hazaña en apenas dos temporadas con el Inter Miami, un registro que refleja su consistencia y su influencia dentro del equipo. Desde su llegada a Estados Unidos, el rosarino ha participado en más de 70 goles entre anotaciones y asistencias, convirtiéndose en el motor ofensivo del club y en la cara más reconocida de la MLS a nivel mundial.
El récord de Zlatan, vigente desde su paso por LA Galaxy, parecía inalcanzable. Sin embargo, Messi lo alcanzó en menos tiempo y con una regularidad impresionante. Su presencia no solo ha transformado al Inter Miami en un equipo contendiente, sino que también ha potenciado el crecimiento mediático y deportivo de la liga. Cada gol suyo se convierte en un evento global, capaz de atraer audiencias de todos los rincones del planeta.
A diferencia del estilo explosivo y carismático de Ibrahimović, Messi ha construido su legado en la MLS con precisión y constancia. El sueco dejó 53 goles en dos temporadas entre 2018 y 2019; el argentino igualó esa marca en menos partidos, destacando por su liderazgo y su capacidad para decidir encuentros en los momentos más difíciles.
El siguiente objetivo de Messi: quedarse solo en la cima
Con los Playoffs en marcha, Messi tiene la oportunidad de superar a Zlatan y quedar en solitario como el máximo goleador histórico. Su hambre competitiva sigue intacta, y cada partido representa una nueva oportunidad para seguir ampliando su legado. “Zlatan es un jugador increíble, lo respeto mucho. Igualar su récord me motiva a seguir dando más”, comentó el argentino tras el encuentro.
La MLS también celebró el logro con una publicación especial en redes, destacando la contribución de ambos futbolistas al crecimiento del torneo. Mientras Zlatan fue la chispa mediática que atrajo atención internacional, Messi consolidó la MLS como un escenario serio y atractivo para el talento mundial.
Con este hito, Messi reafirma que su historia no tiene límites. Lo que para otros sería un cierre de carrera, para él es una nueva etapa de dominio y excelencia. A los 38 años, sigue demostrando que su nombre pertenece a la cima del fútbol mundial, sin importar el país, la camiseta o la liga. Zlatan dejó su huella; Messi la está grabando con tinta indeleble.
El récord compartido entre Messi e Ibrahimović también simboliza el cambio generacional dentro de la MLS. Mientras Zlatan dejó su marca con poder, carisma y espectáculo, Messi lo hace con clase, constancia y liderazgo silencioso. Ambos elevaron el nivel del fútbol estadounidense a su manera, pero el argentino lo llevó a un nuevo estándar competitivo. Su capacidad para mantenerse decisivo a los 38 años demuestra una longevidad excepcional y refuerza la idea de que sigue siendo una figura central en el fútbol mundial.

