La etapa de Fernando Gago al frente de Necaxa llega a su fin. El técnico argentino, que tomó las riendas del equipo en el verano tras la salida de Nicolás Larcamón, no logró consolidar su proyecto y dejará el banquillo una vez que concluya el Apertura 2025. Aunque buscaba recuperar prestigio después de su paso por Chivas y Boca Juniors, los resultados no acompañaron su propuesta. Necaxa se mantuvo lejos de los puestos de clasificación, y el juego irregular terminó por agotar la paciencia de la directiva.
A pesar de que Gago mostró compromiso y buena comunicación con el plantel, el equipo nunca encontró estabilidad. La falta de gol y los errores defensivos marcaron un torneo en el que los Rayos alternaron buenas actuaciones con caídas dolorosas. La dirigencia ya le comunicó al técnico que finalizará la temporada en el cargo, pero su salida será oficial tras la última jornada.
El argentino intentó apostar por la juventud y por un estilo ofensivo, pero la presión por los malos resultados pesó más que las intenciones. Los aficionados esperaban una versión competitiva del Necaxa, capaz de pelear por los primeros lugares, pero el proyecto terminó quedándose corto. Gago buscará cerrar su ciclo con la mayor dignidad posible y dejar buenas sensaciones en sus últimos partidos.
El proyecto de Necaxa no brilla como el de Wrexham
La salida de Gago representa otro golpe para el proyecto de Ryan Reynolds y los nuevos inversionistas de Necaxa, quienes soñaban con replicar el éxito del Wrexham, el otro club del actor canadiense. En Inglaterra, el equipo galés logró ascender y cautivar al público mundial, pero en México, los resultados no han reflejado la misma magia. Los Rayos no consiguieron la conexión ni el impulso mediático que esperaban, y los tropiezos deportivos frenaron su crecimiento.
Para revertir la situación, la directiva ya se movió rápido. Todo apunta a que Martín Varini, actual entrenador de FC Juárez, tomará el mando para el Clausura 2026. El joven estratega uruguayo, de apenas 34 años, se ganó el reconocimiento por clasificar a los Bravos al Play-In y mantenerlos competitivos durante este torneo. Su perfil fresco y su apuesta por el desarrollo de jóvenes talentos convencieron a la dirigencia hidrocálida.
El proyecto de Ryan Reynolds en Necaxa sigue sin alcanzar el impacto que generó su historia con el Wrexham. Cuando el actor canadiense y su socio Rob McElhenney invirtieron en el club mexicano, prometieron transformar su estructura deportiva, modernizar la marca y convertir a los Rayos en un equipo atractivo a nivel internacional.
Dentro del club, se percibe que Reynolds mantiene su compromiso con el proyecto, pero los cambios no han rendido frutos al ritmo esperado. Las expectativas eran altas: impulsar el marketing, atraer nuevos patrocinadores y reforzar la plantilla con fichajes estratégicos. No obstante, el modelo de gestión aún busca equilibrio entre lo deportivo y lo mediático. El propio Reynolds ha insistido en que el objetivo no solo es ganar partidos, sino construir una marca sólida que inspire a futuras generaciones.

