Kevin Mier vive uno de los momentos más importantes de su carrera. El arquero colombiano del Cruz Azul fue incluido por la FIFA entre los nominados al Once Ideal Masculino del Año en los premios The Best 2025, una distinción que lo coloca junto a leyendas como Thibaut Courtois, Manuel Neuer, Emiliano Martínez y Jan Oblak. Su crecimiento en la Liga MX y sus actuaciones con la Selección de Colombia lo consolidaron como uno de los porteros más regulares del continente.
Mier, de 24 años, ha mostrado una madurez notable bajo los tres palos. Más allá de algunas críticas recibidas por errores puntuales, su consistencia y liderazgo en el arco cementero fueron determinantes para que Cruz Azul se mantuviera en la parte alta de la tabla. Su estilo valiente, sus reflejos rápidos y su capacidad para responder en momentos clave lo transformaron en una figura reconocida fuera de México.
La nominación de Kevin Mier representa mucho más que un logro individual: simboliza la presencia de la Liga MX en el panorama internacional. Pocos futbolistas del campeonato mexicano logran entrar en la conversación global, y su inclusión entre los mejores arqueros del mundo demuestra el impacto que ha tenido desde su llegada al futbol mexicano.
Mier, el nuevo referente colombiano en el arco
Colombia vuelve a tener un guardameta en la élite internacional. Desde David Ospina, pocos porteros cafeteros habían alcanzado tanto reconocimiento. Mier ha conseguido consolidarse en su club y ganarse la confianza del cuerpo técnico de la selección, proyectándose como el futuro dueño del arco nacional.
Su carácter competitivo y su constante deseo de superarse son parte del ADN que lo llevó a este punto. Kevin se ha convertido en un símbolo de disciplina y constancia, y su historia inspira a las nuevas generaciones que buscan triunfar fuera de su país.
Cruz Azul celebró la noticia en sus redes sociales, destacando el trabajo y la evolución del portero desde su llegada al club.
Con esta nominación, Mier da un paso más en su camino hacia el reconocimiento mundial, demostrando que la excelencia no depende de la liga donde se juegue, sino del esfuerzo y la determinación de quien defiende el arco.

