México Sub-17 se metió a la fase de 16vos de final del Mundial gracias al criterio de Fair Play. El pase llegó tras el 2-0 de Mali sobre Arabia Saudita, resultado que igualó a mexicanos y saudíes en puntos, goles a favor, goles en contra y diferencia de goles, por lo que se activó el desempate disciplinario.
El combinado de Carlos Cariño terminó tercero de su sector con 3 puntos después de vencer a Costa de Marfil y caer ante Corea del Sur y Suiza. Con esos números, necesitaba una combinación de resultados en otros grupos para avanzar como uno de los mejores terceros. Mali cumplió al derrotar a Arabia y abrió la puerta al Tri.
El empate total entre México y Arabia Saudita obligó a revisar el registro disciplinario del torneo. De acuerdo con el conteo de tarjetas, México recibió menos amonestaciones y no tuvo expulsados, mientras que Arabia acumuló dos rojas en su debut ante Austria. Ese detalle inclinó la balanza en el desempate.
Con el boleto en la mano, México quedó emparejado con Argentina, líder general entre los primeros lugares. El cruce está programado para el viernes 14 de noviembre en Qatar, con un lugar en octavos de final en juego. El Tri accede como peor tercero de los clasificados.
La llave supone un reto inmediato por la jerarquía del rival y por el desgaste de una fase de grupos que dejó poco margen de error. La gestión de cargas y la elección del once serán claves tras tres partidos de alta fricción.

