Javier Aguirre enfrentó los cuestionamientos por los resultados recientes de la Selección Mexicana y habló de el funcionamiento antes del amistoso ante Paraguay. El técnico subrayó que medirá al plantel con rotaciones y con exigencia en actitud y presión. El objetivo inmediato es elevar el rendimiento colectivo más allá del marcador.
“Siete, quiero cambiar siete jugadores para el próximo partido», declaró Aguirre en conferencia de prensa. «Sí, claro, el resultado es muy importante, lo viste la última vez. Nos estamos moviendo todos en un entorno resultadista. Así es el futbol, pero mi obligación es más allá del resultado y la estadística”.
El entrenador prioriza lectura táctica, técnica bajo presión y equilibrio emocional. La idea es evaluar variantes en sectores específicos del campo y activar competencia real por los puestos. La respuesta del grupo en intensidad será clave.
“El día 11 debo presentar a 25 o 26 jugadores que en este proceso me demuestren que tienen capacidad futbolísticas, táctica para entender distintas formas de juego, técnica y un enorme equilibrio emocional”, dijo Aguirre.
Javier Aguirre manda mensaje a sus jugadores
Aguirre, de 66 años. también pidió a sus jugadores sostener la entrega a lo largo del partido, con presión alta y agresividad. El cuerpo técnico detectó diferencias de producción entre primeras y segundas mitades que buscará corregir. El mensaje apunta a maximizar minutos útiles.
“Muchas cosas, tenemos que tener esa actitud 90 minutos, esa intensidad y presión alta. Sé que es complicado, pero te voy a dar un ejemplo, hay jugadores que han hecho más en 45 minutos que en 90 en sus equipos, eso te dice que la selección te obliga, aquí es un examen cada vez que estás aquí”, añadió el técnico mexicano.
Enfrente estará Paraguay, equipo que vuelve a un Mundial tras Sudáfrica 2010 y que cerró la eliminatoria sudamericana con el último boleto directo por diferencia de goles. El cuadro de Gustavo Alfaro llega con oficio competitivo y estructura defensiva sólida.

