Bolivia aprovechó la Fecha FIFA para medir su nivel antes del repechaje mundialista y enfrentó a Japón en Tokio, donde cayó 3–0 en un duelo que dejó varias conclusiones para el cuerpo técnico. El encuentro se disputó en el New Japan National Stadium y sirvió como prueba directa para evaluar ritmo, funcionamiento y variantes antes del partido decisivo que definirá su sueño de ir al Mundial 2026.
El plan boliviano apuntó a mejorar automatismos y corregir detalles defensivos, pero Japón impuso velocidad desde el primer minuto. Daichi Kamada abrió el marcador al 4’ tras una jugada rápida que sorprendió a la zaga sudamericana. Bolivia intentó reaccionar y generar sociedades, aunque Japón controló el ritmo con circulación y presión alta.
En el complemento, el desgaste se hizo evidente y Japón aprovechó su intensidad. Shuto Machino marcó el segundo al 72’ y Keito Nakamura cerró el marcador al 78’, ambos goles en desbordes que obligaron a Bolivia a ajustar líneas sin éxito.
A pesar del resultado, el duelo dejó información valiosa para el repechaje, especialmente en recuperación defensiva y manejo de transiciones.
El repechaje asoma y Bolivia toma nota tras este duelo en Tokio
El cuerpo técnico salió del encuentro con una idea clara de lo que necesita mejorar antes del choque definitivo.
Bolivia buscó competir ante un rival de elite y las falencias que aparecieron en Tokio permitirán afinar detalles tácticos en los próximos entrenamientos.
Bolivia ahora regresa a Sudamérica para concentrarse por completo en el repechaje, un partido donde no habrá margen de error y donde cada minuto de preparación contará.

