El técnico y directivo de Metropolitan FA, Jorge Silvetti, terminó la noche de la Supercopa con una sensación de alivio y misión cumplida. El equipo sanjuanero ganó el título en un duelo intenso y confirmó por qué es uno de los proyectos más sólidos del fútbol puertorriqueño. Para Silvetti, el trofeo es la recompensa a varios meses de trabajo y semanas de pura tensión previa al juego.
El entrenador reconoce que el vestuario llevaba casi veinte días viviendo con nervios, desde que se confirmó la fecha del partido. El grupo había marcado la Supercopa como objetivo central desde el inicio del calendario y repitió ese discurso en cada entrevista. Con el título asegurado, el primer mensaje interno fue simple: tocará descansar, recuperar energías y cambiar rápidamente el foco hacia la liga.
En la LPR Pro, Metropolitan ya tiene asegurado su lugar en semifinales y se mantiene entre los clubes protagonistas de la Liga Puerto Rico, la categoría más importante del país organizada por la Federación Puertorriqueña de Fútbol. Silvetti adelanta que no habrá rotaciones masivas ni especulación, porque considera que a estas alturas no queda nada que guardar. Su idea es repetir la intensidad mostrada en la Supercopa, incluso ante rivales que también llegan clasificados.
El técnico valora que el partido por el título mostró dos equipos con conducta profesional y un juego limpio, algo que identifica como señal de madurez competitiva. Para él, el encuentro fue una antesala perfecta de lo que se verá en la fase final de la LPR Pro. La consigna es sostener ese estándar para que semifinales y final estén a la altura del momento que vive la liga.
Metropolitan se siente más preparado que nunca para el Caribe
Más allá del frente local, Metropolitan ya piensa en su próxima participación internacional de la mano de Concacaf. El club ha sido presencia recurrente en el Caribbean Club Shield y en otros torneos caribeños desde 2020, donde ya acumuló fases de grupos, semifinales y presencia en rondas de eliminación directa. Silvetti recuerda que será la quinta vez reciente que el equipo salga al Caribe y sostiene que nunca llegaron tan completos como ahora.
Antes, el modelo se apoyaba en uno o dos refuerzos puntuales para competir fuera de la isla. Hoy, el entrenador siente que todo el plantel actúa como un gran refuerzo, con titulares surgidos del propio entorno puertorriqueño que han alcanzado nivel internacional. El objetivo ya no es solo representar con dignidad, sino pelear por llegar a la final regional y abrir la puerta a instancias superiores dentro de la pirámide de clubes de Concacaf.
El impulso de Metropolitan también se explica por el contexto de la LPR Pro, cada vez más exigente. Clubes como Academia Quintana, Caguas Sporting, Ponce FC o Puerto Rico Surf han elevado sus números ofensivos y pelean en la parte alta, obligando a Metro a mantener un rendimiento de campeón casi cada semana. Esa competencia interna ayuda a que el equipo llegue rodado a los torneos internacionales.
Silvetti no oculta que se siente acompañado como nunca por la estructura del fútbol boricua. Destaca la presencia de la dirigencia de la federación y de la LPR Pro en el estadio, lo que interpreta como una señal de que todo el ecosistema se está alineando hacia la profesionalización. Si la liga mantiene ese rumbo y los clubes continúan invirtiendo en planteles y gestión, Metropolitan y el resto de proyectos puertorriqueños pueden aspirar a cambiar para siempre su estatus en el Caribe.

