El Manchester City vivió una noche complicada en St James’ Park. El equipo de Pep Guardiola sufrió su cuarta derrota de la temporada, esta vez con un doblete de Harvey Barnes que hundió a los ‘Citizens’ y los alejó del liderato después de 12 jornadas. Con este resultado, el City cayó momentáneamente al tercer puesto, mientras Chelsea y Arsenal se disputan la cima de la Premier League.
Guardiola protagonizó una escena que rápidamente se volvió viral. El técnico español se encaró con un camarógrafo que lo enfocaba al final del partido. Pep intentó tapar el lente, se acercó molesto y llegó a quitarle los audífonos para decirle algo al oído, un gesto que encendió la discusión en redes sociales y volvió a situarlo en el foco mediático.
La derrota llegó en uno de los momentos más delicados para el City, que buscaba recuperar regularidad tras un arranque inestable. Newcastle aprovechó cada espacio y mantuvo a raya a un equipo que no logró imponer su ritmo. La presión defensiva de las ‘Urracas’ incomodó al campeón inglés desde el inicio, y Barnes respondió con dos definiciones contundentes.
Guardiola mostró frustración en varios pasajes del partido y terminó enfadado tras el silbatazo final. El episodio con el camarógrafo solo aumentó la tensión alrededor del entrenador, quien ahora deberá recomponer al equipo antes de que la lucha por la cima se complique aún más.
City pierde terreno en la Premier y las críticas se intensifican
La derrota no solo afecta la tabla, también alimenta las dudas sobre el funcionamiento del equipo. El City creó pocas oportunidades claras y sufrió en defensa, algo inusual en la era Guardiola. La falta de contundencia preocupa a la afición, especialmente en una liga donde cada punto puede definir el título.
Newcastle, por su parte, firmó una actuación sólida e inteligente. Controló el ritmo, presionó alto y aprovechó los errores del rival.
Para Guardiola y sus jugadores, el margen de error disminuye. El City necesita reaccionar si quiere recuperar el control de la Premier League.

