Florentino Pérez encendió otra vez el tablero del futbol europeo. El presidente del Real Madrid confirmó que el club interpondrá una demanda que rondará los 4.500 millones de euros contra la UEFA, acusándola de causar perjuicios económicos, frenar ingresos proyectados y dañar la imagen de la institución durante el conflicto por la Superliga.
El mandatario blanco defendió la Superliga como una necesidad urgente para evitar que la distancia entre la Premier League y el resto del continente sea irreversible. Florentino recalcó que el triunfo judicial ante la UEFA solo fue el primer paso, y que el fútbol europeo debe romper estructuras que llevan más de seis décadas controlando el rumbo de las competiciones internacionales.
Florentino recordó que en 2021 la UEFA amenazó con expulsar a los clubes involucrados en la Superliga y abrió expedientes sancionadores para sacarlos de la Champions. Cuatro años después, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea y tribunales de Madrid dieron la razón al proyecto en 21 de los 23 puntos reclamados, obligando al organismo europeo a pagar costas y frenando su intento de castigo.
El presidente del Madrid criticó que, pese a las sentencias, la UEFA y LaLiga quieran minimizar la relevancia del fallo y hablen de “paz”, como si nada hubiera ocurrido. Para Florentino, este es el momento de actuar y consolidar un nuevo modelo competitivo que reparta ingresos de forma más justa y garantice la sostenibilidad de todos los clubes europeos.
¿Qué sigue para la Superliga y el Real Madrid?
El club blanco confía en que la demanda será el impulso definitivo para activar la Superliga. Florentino insistió en que el proyecto ya no es una idea rebelde, sino un camino respaldado por decisiones judiciales que reconocen el abuso de poder ejercido por la UEFA. Ahora buscan que más clubes se sumen a un formato que promete aumentar ingresos y dar mayor competitividad a las ligas.
La batalla legal promete seguir, pero en el Madrid creen que es cuestión de tiempo para que el nuevo modelo se ponga en marcha.
Florentino dejó claro que el Real Madrid no dará un paso atrás. La demanda ya está en preparación y, según él, representa la última pieza para consolidar un cambio histórico en el fútbol continental.

