Tigres Femenil escribió una de las noches más grandes en la historia de la Liga MX Femenil. Las Amazonas se coronaron campeonas tras revertir un 3-0 adverso en la ida, empatar el global 3-3 en el Estadio Azulcrema y cerrar la obra en el Volcán con un triunfo 1-0 para levantar su septimo título de liga.
La final arrancó con un Volcán a reventar y con Tigres metiendo presión desde los primeros minutos. La recompensa llegó al 19’, cuando Diana Ordóñez aprovechó un rebote dentro del área y empujó la pelota para firmar el 1-0 que al final valió un campeonato entero.
América intentó reaccionar, pero el plan se desmoronó con la expulsión de Nancy Antonio al minuto 59. Las Águilas, que habían defendido con orden tras la ida, no lograron encontrar profundidad y terminaron consumidas por el ambiente, la presión y una afición regia encendida.
Con el reloj corriendo a su favor, Tigres manejó los tiempos, cerró espacios y esperó el pitazo final que desató la locura en San Nicolás. La remontada quedó sellada: del 3-0 adverso al 4-3 global.
Una final épica que se recordará por años
La serie quedará en la memoria por el carácter de Tigres, que no se derrumbó tras la ida, viajó a Ciudad de México a empatar un partido que parecía perdido y remató en casa con autoridad.
Stephany Mayor, Ordóñez y compañía volvieron a demostrar por qué Tigres es la dinastía dominante del futbol femenil mexicano.
El Volcán volvió a ver campeón a su equipo y las Amazonas sumaron una estrella más a una era que ya es legendaria.

