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Nuevo Campeón de Liga de AFA provoca escándalo nacional

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Nuevo Campeón de Liga de AFA provoca escándalo nacional

Foto: @RosarioCentral - X

Nuevo Campeón de Liga de AFA provoca escándalo nacional

En cuestión de días, el fútbol argentino pasó de preparar los cruces de octavos de final del Clausura a quedar atrapado en un debate feroz sobre legitimidad deportiva y poder político. La creación del trofeo de Campeón de Liga y su entrega a Rosario Central antes de enfrentar a Estudiantes de La Plata desató una tormenta que trascendió fronteras. El gesto de los jugadores del Pincha, dando la espalda a Ángel Di María y sus compañeros en el pasillo de honor, terminó de convertir la escena en símbolo del descontento generalizado.

El nuevo trofeo nació en una sala de reuniones: el Comité Ejecutivo de la Liga Profesional, con el aval del presidente de la AFA, Claudio Tapia, decidió premiar al equipo que más puntos sumara en la tabla anual, combinando las fases de grupos del Apertura y el Clausura. Bajo ese criterio, Rosario Central fue reconocido como Campeón de Liga 2025 tras acumular 66 puntos en 32 fechas, producto de 18 victorias, 12 empates y apenas dos derrotas, cuatro unidades por encima de Boca Juniors. La particularidad es que ese galardón no figuraba en el reglamento original de la temporada y se oficializó con el torneo ya en marcha.

En lo estrictamente deportivo, nadie discute que el año de Central fue notable: regularidad, solidez y puntos suficientes para liderar la tabla anual. La polémica aparece cuando se analiza el contexto: el equipo no ganó el Apertura ni el Clausura, competencias pensadas como ejes del campeonato, pero se le añadió una estrella por una decisión administrativa de último momento. La situación se inscribe en un ecosistema donde el fútbol argentino ya reparte hasta nueve títulos al año, con nuevos torneos como un triangular entre campeones de Apertura, Clausura y tabla anual, además de una Recopa de Campeones entre ganadores de copas.

El conflicto estalló definitivamente en el Gigante de Arroyito. La AFA había pedido por escrito que Estudiantes realizara el clásico pasillo de honor al campeón de Liga antes del choque de octavos del Clausura. Las cámaras captaron a dos jugadores del Pincha abrazando a Di María en el túnel y hablando con él, pero una vez en el césped, el plantel platense formó el pasillo y, en un gesto planificado, dio la espalda al ingreso del equipo rosarino. Las imágenes se viralizaron de inmediato y abrieron una grieta entre quienes vieron una protesta legítima y quienes la consideraron una falta de respeto al rival.

Un castigo ejemplar que abre otro frente de batalla

La respuesta de la AFA fue fulminante. El Tribunal de Disciplina abrió un expediente contra Estudiantes de La Plata y terminó sancionando a los once titulares con dos fechas de suspensión para el próximo Apertura, además de impedir que su capitán Santiago Núñez lleve la cinta durante tres meses. El club deberá pagar una multa importante calculada en valores de entradas, mientras que el presidente Juan Sebastián Verón recibió una inhabilitación de seis meses para ejercer cualquier actividad vinculada al fútbol, un castigo que refuerza la señal disciplinaria del organismo.

Desde La Plata, la reacción fue inmediata: Estudiantes manifestó su respaldo a Verón y al plantel y dejó claro que estudiará los pasos legales a seguir. En paralelo, buena parte de la opinión pública bautizó el nuevo reconocimiento a Central como un título fantasma y cuestionó que se modifiquen las reglas de juego sobre la marcha, justo cuando la tabla anual ya estaba definida. Medios nacionales e internacionales, incluido un influyente diario estadounidense, pusieron la lupa sobre la sucesión de decisiones polémicas en la gestión de Tapia y sobre el impacto que esto tiene en la credibilidad del campeonato.

En Rosario, mientras tanto, la celebración convivió con el ruido externo. Los hinchas de Central valoran que, por primera vez desde 1987, el club sea reconocido como el mejor equipo del año en el país, más allá del formato que lo haya hecho posible. Para muchos aficionados canallas, el trofeo de Campeón de Liga repara una deuda histórica con los equipos que son consistentes durante toda la temporada, del mismo modo que ocurre en otras ligas donde se exalta al líder de la fase regular.

La discusión de fondo, sin embargo, excede a Rosario Central y a Estudiantes. El nuevo mapa de competencias impulsado por la AFA y la Liga Profesional, con múltiples copas y estrellas posibles, parece responder tanto a intereses deportivos como comerciales, en un calendario cada vez más recargado y difícil de seguir para el hincha promedio. El debate que se abrió en Argentina dialoga con una tendencia global: cómo equilibrar espectáculo, negocio y justicia deportiva en un contexto donde los formatos se ajustan con frecuencia, pero los protagonistas reclaman reglas claras y estables desde el primer minuto.

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