El Estadio Corregidora vivirá una transformación histórica en 2026. Por primera vez en cuatro décadas, el inmueble queretano se prepara para recibir remodelaciones importantes que modernizarán sus instalaciones y fortalecerán su capacidad para eventos deportivos y de entretenimiento.
La nueva administración quiere devolverle brillo al estadio que, desde 1984, forma parte de la identidad deportiva de Querétaro. El inmueble nació del deseo del gobernador Rafael Camacho Guzmán de construir un “gran estadio de futbol” para la ciudad. Con una capacidad actual de 35,575 aficionados, el recinto ha albergado partidos del Mundial 86, una Final de Liga MX y encuentros del Mundial Sub 17 en 2011.
La directiva analiza varios escenarios para determinar qué tan profundo será el proyecto. Las primeras reuniones dejaron claro que quieren una renovación que compita con los estándares modernos de estadios internacionales.
El Gobierno de Querétaro acompaña el proceso, aunque confirmó que la inversión correrá por parte del club. La Oficial Mayor del estado, Linda Luna Rangel, aseguró que los propietarios presentarán más detalles en los próximos días, una vez que terminen los estudios preliminares con los que decidirán el alcance final de la obra.
Qué se sabe del proyecto de remodelación
El club sostendrá nuevas reuniones con autoridades estatales para definir permisos y logística, pero la decisión de invertir ya está tomada. Innovatio Capital quiere modernizar el inmueble, mejorar accesos, atender zonas estructurales y actualizar áreas comerciales para elevar la experiencia del aficionado y reactivar la vida del estadio.
A pesar de que aún no existe un plano final, la directiva planea que el proyecto posicione al Corregidora entre los recintos más importantes del país. Su objetivo es recuperar eventos de alto calibre y abrirle la puerta a futuros torneos internacionales, algo que no ocurre desde hace más de una década.
Los Gallos Blancos presentarán los avances durante la tercera semana de diciembre, cuando revelen la primera etapa oficial del plan. Será la intervención más grande en la historia del estadio y una apuesta directa de los nuevos dueños para revitalizar al club y su casa.

