El calendario de activaciones rumbo a la Copa Mundial de la FIFA en 2026 sumó otra parada de alto impacto en el norte del país, con Monterrey como escaparate. La ciudad albergará la segunda edición del Juego de Leyendas el 17 de enero, con inicio programado para las 19:00 horas, en el Estadio BBVA, un recinto que busca mantener viva la conversación futbolera más allá de los torneos oficiales.
El anuncio forma parte de una tendencia que ha ganado terreno en sedes mundialistas, mantener a la afición conectada con experiencias presenciales, nostalgia bien curada y figuras reconocibles para públicos de distintas generaciones. En ese contexto, el evento pretende reunir a exestrellas internacionales frente a un combinado de ídolos del futbol mexicano, con el atractivo adicional de verlos de nuevo bajo reflectores y en un escenario que también se prepara para recibir partidos del Mundial.
En el equipo de leyendas internacionales, la organización incorporó recientemente a Wesley Sneijder y Sergio Busquets, dos nombres que representan distintas épocas del futbol europeo. Sneijder llega con la etiqueta de referente en el ciclo que llevó a Países Bajos a una final mundialista, mientras Busquets fue una pieza clave en la generación española que marcó el estándar de control del juego y lectura táctica.
La lista internacional también contempla figuras que, por palmarés y peso mediático, suelen convertirse en el imán principal para el aficionado casual y el fan de colección. Entre los confirmados aparecen Xavi Hernández, Carles Puyol, Alessandro Del Piero, Francesco Totti, además de nombres con fuerte recuerdo competitivo como Cafú, Pepe, Christian Vieri y Marco Materazzi, un catálogo que apunta a un espectáculo con narrativa propia y con guiños a grandes citas de clubes y selecciones.
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Del lado mexicano, el roster se reforzó con cinco incorporaciones que apuntalan defensa, portería y ataque, con Hiram Mier, Héctor Moreno y Moisés Muñoz como caras de experiencia para la última línea. Al frente estarán Oribe Peralta y Marco Fabián, dos jugadores identificados con momentos importantes en competencias internacionales y con una lectura de partido que suele sostener este tipo de duelos amistosos, donde el ritmo cambia, pero el orgullo permanece.
Estas altas se integran a un grupo que ya incluía referentes de distintas etapas del futbol nacional, con Jared Borgetti, Luis Hernández y Francisco Palencia como apellidos de gol para conectar con el recuerdo del aficionado. En la media y zonas de apoyo figuran Andrés Guardado, Sinha y Miguel Layún, además del guardameta Óscar Pérez, un perfil que le da identidad al conjunto y permite que el partido se cuente como un choque de estilos más que como una simple exhibición.
En el banquillo, la organización apostó por un doble mando de alto reconocimiento, con Ricardo Ferretti y Víctor Manuel Vucetich al frente de las leyendas mexicanas. Su presencia añade un componente emocional para la plaza regiomontana, no solo por sus trayectorias, también por el peso que ambos han tenido en clubes del norte y por la forma en que suelen administrar este tipo de juegos, donde el manejo de minutos es parte del show.
En cuanto a la logística de acceso, los boletos ya están disponibles en venta al público y la estrategia de precios se mueve según ubicación y experiencia dentro del estadio. En el rango de entrada, las localidades más accesibles rondan poco más de 300 pesos, mientras las zonas intermedias suben por sectores y visibilidad, con opciones premium que superan los 1,700 pesos, una estructura que apunta a captar desde familias hasta aficionados que buscan una butaca de cercanía.

