La Selección Mexicana sigue con su preparación rumbo al Mundial 2026, pero Javier Aguirre enfrenta más complicaciones de las esperadas. El técnico mexicano no solo lidia con el armado del plantel, sino también con la negativa de algunos futbolistas que no muestran interés en sumarse al proyecto. Entre ellos destacan Richard Ledezma y Luka Romero, quienes rechazaron la invitación del Tri a pesar del esfuerzo del estratega por convencerlos.
El ‘Vasco’ Aguirre viajó a Europa para reunirse con ambos jugadores y explicarles el plan deportivo rumbo a la Copa del Mundo. Los dos escucharon con respeto la propuesta, pero ninguno mostró entusiasmo ni dio una respuesta concreta. Ledezma, quien representa a Estados Unidos en categorías menores, y Romero, que ya jugó para Argentina, decidieron mantenerse al margen del proyecto mexicano. La falta de interés molestó
Aguirre no tomó la situación a la ligera. Después de esas reuniones, el técnico dejó de considerar a ambos jugadores y lo explicó abiertamente ante los medios:
“He hablado con dos, hasta tres jugadores por teléfono para invitarlos y he notado que no hay ese compromiso. Me dijeron ‘no en ese momento, que tal y cual’. Gracias, pero no podemos esperarte. A la Selección hay que venir sí o sí y con ganas, no a fuerzas”, declaró el ‘Vasco’, quien dejó claro que solo trabajará con futbolistas que realmente quieran representar a México.
El entrenador y la Federación Mexicana de Futbol cerraron filas tras el episodio y acordaron enfocarse en jugadores que sí muestren disposición. Aguirre quiere un grupo unido y comprometido con la camiseta, sin espacio para dudas o excusas. El mensaje resulta claro: quien no tenga la convicción, no tiene lugar en el Tri.
Aguirre deja en claro su mensaje rumbo al Mundial
El ‘Vasco’ reforzó su postura dentro del equipo. Busca futbolistas con hambre, orgullo y entrega para vestir la camiseta mexicana. Su enfoque se centra en crear una base sólida que combine experiencia y juventud, con jugadores que acepten el desafío de representar al país sin condiciones.
Ledezma y Romero representan talento desperdiciado, pero Aguirre prefiere apostar por nuevos nombres de la Liga MX y por jóvenes mexicanos que sí quieran estar. El técnico mantiene un seguimiento constante sobre futbolistas que se desarrollan en México y en Europa, pero solo considera a quienes muestran compromiso y deseo real de participar en el proceso mundialista.
El mensaje de Aguirre marca el camino: la Selección Mexicana no rogará a nadie. El técnico construye un grupo que respete el escudo y que sienta orgullo por defenderlo. Con el Mundial cada vez más cerca, el Tri avanza con una idea firme: la camiseta se gana con compromiso, no con dudas.
El episodio con Ledezma y Romero deja en evidencia los retos que enfrenta México al intentar convencer a futbolistas con doble nacionalidad. Muchos de ellos crecieron y se formaron en otros sistemas futbolísticos, por lo que no siempre sienten el mismo vínculo emocional con el país. Aun así, Aguirre mantiene la convicción de apostar por el talento local y por jóvenes que sí valoren la oportunidad de vestir la camiseta nacional. El técnico cree que la identidad y el orgullo por representar a México deben pesar más que cualquier trayectoria en el extranjero, y su postura busca recuperar ese sentido de pertenencia dentro del vestidor del Tri.

