El club saudí Al Ittihad anunció la destitución de Laurent Blanc como entrenador después de la derrota por 0-2 frente a Al Nassr, en un partido que volvió a evidenciar las dificultades del equipo en la Saudi Pro League. El francés, que había llegado con la misión de recuperar la competitividad y mantener al club en lo más alto del fútbol árabe, no logró consolidar una idea clara de juego ni resultados consistentes.
La directiva confirmó que Hassan Khalifa asumirá de manera inmediata el cargo de técnico interino, con la tarea de estabilizar al plantel y preparar al equipo para los próximos compromisos. El movimiento marca un nuevo giro en la dirección del club, que busca soluciones rápidas en medio de un calendario exigente y con la presión de la afición por volver a la pelea por títulos.
El paso de Blanc por Al Ittihad fue breve y lleno de altibajos. A pesar de su experiencia en clubes europeos de élite, no consiguió trasladar esa solidez al fútbol saudí. En varios encuentros, el equipo mostró falta de intensidad en el medio campo y problemas defensivos que resultaron determinantes en partidos clave. La derrota frente a Al Nassr, con un equipo liderado por Cristiano Ronaldo y Sadio Mané, terminó de sellar su salida.
Para la directiva, mantenerlo en el cargo suponía un riesgo que podía comprometer el resto de la temporada. Por ello, la decisión de dar paso a Khalifa se interpreta como un intento de reacción inmediata, priorizando el corto plazo antes de tomar una decisión definitiva sobre el futuro del banquillo.
Hassan Khalifa toma el mando de manera interina
Con la salida de Blanc, el protagonismo recae ahora en Hassan Khalifa, quien conoce de cerca la estructura interna del club. Su designación busca dar continuidad en el día a día y, al mismo tiempo, brindar un mensaje de calma a la plantilla. Aunque su papel es interino, la presión será máxima, pues cada punto puede marcar la diferencia en la lucha por mantenerse en la parte alta de la tabla.
La confianza depositada en Khalifa no solo se debe a su cercanía con los jugadores, sino también a su capacidad de adaptarse a las necesidades inmediatas del plantel. Deberá trabajar en reforzar la confianza del grupo, especialmente en un vestuario con grandes nombres que aún no han mostrado todo su potencial en el torneo.
El futuro de Al Ittihad dependerá en gran medida de cómo Khalifa maneje esta etapa de transición. La directiva analizará el mercado en busca de un estratega con experiencia internacional, pero por ahora, la prioridad es recuperar la competitividad y dejar atrás la inestabilidad que dejó la gestión de Blanc.
La salida del técnico francés confirma la alta exigencia que impera en la Saudi Pro League, donde los resultados mandan y la paciencia es mínima. Al Ittihad, obligado a responder de inmediato, inicia una nueva etapa con la esperanza de reencontrar el rumbo bajo la dirección provisional de Hassan Khalifa.

