Desde su presentación como nuevo entrenador del Real Madrid, Álvaro Arbeloa asumió un rol claro, convertirse en el escudo del vestuario. En medio de la crisis de resultados y tras la derrota en Albacete que precipitó la salida de Xabi Alonso, el técnico decidió proteger a sus futbolistas y cargar con la responsabilidad del momento deportivo.
Las críticas apuntan a varios referentes del plantel, entre ellos Vinícius Júnior y Jude Bellingham, señalados por la grada tras los conflictos internos. Ante ese escenario, Arbeloa pidió a la afición del Santiago Bernabéu respaldo total para el duelo liguero ante el Levante, apelando al espíritu de Juanito.
El entrenador repitió un mensaje constante en sus primeras comparecencias, elogiar a sus futbolistas, respaldar el trabajo físico de Antonio Pintus y asumir la culpa de los errores colectivos. Para Arbeloa, la plantilla es “extraordinaria” y necesita recuperar la confianza y el disfrute dentro del campo.
«Respeto la opinión del Bernabéu y la entiendo, pero les pido apoyo. Juanito dijo que ‘90 minuti en el Bernabéu son molto longo’, no dijo ‘90 minuti contra los jugadores», expresó Arbeloa en rueda de prensa desde Valdebebas, dejando clara su postura frente al ambiente de tensión.
Arbeloa asume la responsabilidad y protege a sus figuras
El técnico explicó su defensa pública de Vinícius tras el partido en Albacete, al considerar su esfuerzo como un ejemplo de liderazgo. «Eso es lo que necesito de él, eso es ser un líder del Madrid», afirmó, dejando claro que valora la entrega por encima de las críticas externas.
Arbeloa también protegió a futbolistas que no viajaron a ese compromiso, como Kylian Mbappé y Aurélien Tchouaméni, asegurando que no quiso asumir riesgos físicos. El mensaje se mantiene firme, el entrenador asume toda la responsabilidad de lo que ocurra en el campo.
Lejos de señalar al pasado cuerpo técnico, Arbeloa descartó cualquier crítica hacia Xabi Alonso y reiteró que los problemas fueron de ideas y condición física, aspectos que recaen sobre él. «Todo lo que pasa en el terreno de juego es responsabilidad mía», sentenció, reforzando su papel como escudo del vestuario.

