El Arsenal vive un momento clave en la temporada 2026 y se perfila como el principal candidato para conquistar la Premier League. El equipo dirigido por Mikel Arteta ilusiona a su afición con la posibilidad de romper una sequía de casi 22 años sin título de liga y volver a lo más alto del futbol inglés.
El liderato actual y la solidez mostrada jornada tras jornada colocan a los Gunners en una posición privilegiada. El presente del club inevitablemente remite al recuerdo de su último campeonato, aquel que llegó de manera inolvidable: sin perder un solo partido.
La referencia es obligada. La afición revive la hazaña del Arsenal 2003-2004, una campaña que marcó un antes y un después en la historia de la Premier League y que convirtió al club del norte de Londres en un símbolo de excelencia.
Ese recuerdo alimenta la esperanza de una nueva consagración y refuerza la conexión entre el actual proyecto de Arteta y uno de los equipos más legendarios del futbol mundial.
La temporada perfecta del Arsenal de 2003-2004
La campaña 2003-2004 del Arsenal quedó grabada para siempre en la historia del futbol inglés. El equipo dirigido por Arsène Wenger se consagró campeón de la Premier League sin conocer la derrota, un logro único en la era moderna del torneo.
Los Gunners disputaron 38 partidos, sumaron 26 victorias y 12 empates, alcanzaron 90 puntos y superaron con autoridad al Chelsea de Claudio Ranieri. Además, terminaron como el equipo más goleador con 73 tantos y como la defensa menos vencida, al recibir solo 26 goles.
La prensa bautizó a ese plantel como “Los Invencibles”, un apodo que perdura hasta hoy. Thierry Henry lideró al equipo como máximo goleador con 30 anotaciones, respaldado por figuras como Dennis Bergkamp, Patrick Vieira, Robert Pires, Sol Campbell, Kolo Touré y Jens Lehmann.
La historia se cerró el 15 de mayo de 2004 con una victoria 2-1 ante Leicester en Highbury, un partido que selló la hazaña y llevó a la Premier League a entregar, por única vez, un trofeo dorado como reconocimiento a una temporada irrepetible.
Mikel Arteta enfrenta ahora el reto de devolverle al Arsenal una corona de liga. Aunque el invicto ya no forma parte de la ecuación, el rendimiento actual devuelve al club el respeto internacional y alimenta la ilusión de que, en 2026, los herederos de Los Invencibles escriban su propio capítulo glorioso.

