Dusan Vlahovic se ha colocado en el centro de la planificación del FC Barcelona, que ya mueve fichas pensando en el futuro de su ataque y en la sucesión de Robert Lewandowski, cuyo escenario contractual sigue abierto. En ese contexto, el club azulgrana ha dado un primer paso por el delantero de la Juventus, que finaliza contrato en 2026 y atraviesa una situación cada vez más delicada en Italia.
La falta de acuerdo para renovar al atacante serbio durante el último verano cambió el panorama en Turín. Vlahovic afronta su último año y medio de vínculo sin una hoja de ruta clara, lo que coloca a la Juventus ante el riesgo de perder a uno de sus activos más valiosos sin retorno económico. Barcelona ha detectado esa debilidad y ha iniciado contactos para conocer el margen real de una operación futura.
Desde la dirección deportiva se valora el perfil del delantero por edad, recorrido internacional y capacidad para liderar un proyecto ofensivo a medio plazo. Con 25 años, Vlahovic sigue siendo un nombre con peso en el mercado europeo y un tipo de nueve que encaja en la idea de construir un ataque con continuidad y presencia física. El interés no es circunstancial, sino parte de una planificación que apunta más allá del corto plazo.
La operación, sin embargo, está condicionada por el marco financiero del club. Barcelona no contempla movimientos que comprometan su estabilidad económica, por lo que cualquier avance dependerá de tiempos, costos y encaje salarial. Aun así, el primer contacto marca una intención clara de posicionarse antes que otros competidores.
Lewandowski y el factor económico marcan el ritmo de la operación
El plan del Barcelona contempla dos caminos posibles para avanzar por Vlahovic. Uno pasa por esperar al verano y explorar una llegada sin traspaso, una fórmula que se alinea con la política reciente del club y con la necesidad de reducir amortizaciones. El otro implica negociar una salida anticipada con la Juventus, siempre que el precio se ajuste a un escenario de riesgo para el club italiano.
El salario del delantero es uno de los puntos centrales en la evaluación. En el entorno azulgrana se considera que Vlahovic podría adaptarse a la escala salarial actual mediante una renegociación a la baja respecto a lo que percibe en la Serie A. Esa condición es clave para que la operación sea viable dentro de las normas de LaLiga.
El interés por el serbio está directamente ligado al futuro de Lewandowski. Aunque el cuerpo técnico valora otras alternativas internas, la eventual salida del polaco dejaría un vacío que la directiva quiere cubrir con un delantero de primer nivel. La prioridad es evitar improvisaciones y asegurar un relevo con garantías.
Por ahora, Barcelona observa y toma posición mientras el reloj contractual sigue avanzando en Turín. Si el escenario no cambia, Vlahovic podría convertirse en una de las grandes oportunidades del mercado en los próximos meses. El club ya dio el primer paso y espera el momento adecuado para decidir hasta dónde llegar.

