La selección de Brasil superó 2-0 a Senegal en un amistoso internacional disputado en el Emirates Stadium de Londres, con goles de Estevão Willian y Casemiro. El triunfo sirve como impulso anímico en la preparación hacia el Mundial 2026, en el que la Canarinha ya tiene asegurado su lugar. La nota preocupante de la noche fue la salida por lesión del central del Arsenal, Gabriel Magalhães, ante la mirada inquieta de la afición local.
El equipo de Carlo Ancelotti llegaba presionado tras un arranque irregular de ciclo, con tropiezos en la eliminatoria sudamericana y una derrota reciente en amistoso frente a Japón. Pese a ese contexto, Brasil controló el partido desde el inicio y, de paso, cortó una racha de diez encuentros sin perder de Senegal. El resultado también significó el primer triunfo de la selección brasileña sobre el combinado africano en la historia de sus enfrentamientos.
La superioridad se notó desde los primeros minutos, con Vinícius Júnior y Matheus Cunha obligando a trabajar al guardameta Édouard Mendy e incluso estrellando un balón en el travesaño. El premio llegó al minuto 28, cuando un rebote dentro del área terminó en la banda derecha y Estevão, de apenas 18 años, acomodó el cuerpo para enviar un zurdazo cruzado al ángulo lejano. El atacante del Chelsea, una de las grandes joyas del fútbol brasileño actual, confirmó así su creciente peso en la selección mayor.
La ventaja se amplió siete minutos más tarde, en una jugada de balón parado. Un centro profundo de Rodrygo encontró libre a Casemiro, que controló dentro del área y definió con un remate alto para el 2-0. Con el marcador a favor y el control del juego, Brasil se fue al descanso con la sensación de tener el duelo encarrilado, después de una de sus mejores primeras partes del ciclo.
Preocupación en el Arsenal por la dolencia de Gabriel
La segunda mitad cambió el foco hacia el estado físico de Gabriel. El central del Arsenal, titular en la zaga brasileña, se llevó la mano a la zona de la ingle pasada la hora de partido y pidió el cambio, abandonando el campo con visibles gestos de incomodidad. Sin diagnóstico oficial aún, en el club londinense temen que se trate de una lesión muscular que podría poner en riesgo su presencia en el derbi del norte de Londres ante el Tottenham, previsto para el 23 de noviembre.
En lo futbolístico, Brasil redujo la intensidad tras los cambios y permitió una reacción de Senegal. El conjunto africano generó su ocasión más clara cuando Iliman Ndiaye remató al poste con la portería casi vacía, después de una acción en la que el portero Ederson quedó descolocado. El encuentro se endureció por momentos, con varias entradas fuertes y tarjetas que reflejaron el tono competitivo poco habitual en un amistoso.
Ancelotti aprovechó el duelo para seguir ajustando su libreto táctico. Probó a Éder Militão como lateral derecho, dio minutos a un frente de ataque de lujo con Vinícius, Rodrygo, Estevão y Cunha, y volvió a situar a Casemiro como referencia en el eje del mediocampo. La actuación de Estevão, que ya suma cuatro goles con la selección absoluta en apenas diez partidos, refuerza la idea de que el joven extremo será una pieza central en el proyecto rumbo a 2026.
Brasil cerrará esta ventana FIFA con otro amistoso, ahora en Lille, frente a Túnez, donde Ancelotti tendrá una nueva oportunidad para evaluar variantes y repartir cargas antes de que los jugadores regresen a sus clubes. Para Senegal, la derrota rompe una buena dinámica, pero también ofrece lecciones valiosas frente a una de las potencias históricas del fútbol mundial. En Londres, la noche dejó sensaciones positivas para la Canarinha, dudas para el cuerpo técnico de Aliou Cissé y, sobre todo, un gran signo de interrogación para el Arsenal en torno al estado físico de uno de sus pilares defensivos.

