El torneo de selecciones más importante de África ya tiene pelota oficial. CAF y PUMA presentaron ITRI, el balón que se usará en la Copa Africana de Naciones 2025 en Marruecos, una pieza que fusiona identidad cultural con tecnología de élite. Su estreno está previsto para el 21 de diciembre de 2025, fecha de arranque del campeonato que concluirá el 18 de enero de 2026.
El diseño rinde homenaje a los mosaicos zellij típicos de la arquitectura marroquí, con geometrías que dialogan con una paleta asociada a los colores nacionales. No es solo un guiño estético: la gráfica busca mejorar la visibilidad en diferentes condiciones de luz y ángulos de cámara. La alianza con PUMA mantiene una línea continuista tras la edición de 2023, cuando la marca alemana tomó el relevo con una pelota inspirada en leyendas del fútbol marfileño.
Desde el punto de vista técnico, ITRI se apoya en la plataforma Orbita 6 de PUMA, con paneles termosellados y recubrimientos destinados a estabilizar la trayectoria y repeler la humedad. La construcción busca una respuesta uniforme al impacto, un bote predecible y una aerodinámica consistente, claves para torneos disputados en múltiples ciudades, altitudes y microclimas. En la práctica, esta configuración favorece precisión en golpeos largos y control en conducciones a alta velocidad.
La elección de un balón con identidad local refuerza una tendencia global: conectar símbolos culturales con productos de alto rendimiento para elevar la narrativa del torneo. En el caso marroquí, la curaduría visual dialoga con la puesta a punto de estadios y la expectativa por una organización que servirá de antesala al Mundial 2030, que el país coorganizará. La pelota, así, actúa como carta de presentación dentro y fuera del campo.
Tecnología con raíces: un balón que combina zellij y plataforma Orbita 6
El calendario y la logística también se alinean con la presentación del balón. Marruecos definió nueve sedes en seis ciudades, con el Príncipe Moulay Abdellah de Rabat asignado para el partido inaugural y la final, y con Tánger perfilado para una semifinal. La distribución de sedes permite optimizar viajes y concentrar partidos determinantes en recintos con mayor capacidad y conectividad.
En la cancha, el impacto de ITRI se medirá en detalles: velocidad sostenida en disparos desde media distancia, estabilidad en centros tensos y trazo limpio en cambios de orientación. Para arqueros y defensores, la previsibilidad del vuelo será determinante frente a delanteros que atacan el espacio con ventaja física. La consistencia del contacto también puede reducir sorpresas en superficies con distintos niveles de humedad.
A nivel de imagen, el balón se convertirá en un símbolo identitario de la edición marroquí, replicado en merchandising, activaciones y contenidos digitales. La narrativa de ITRI se suma a un ciclo de modernización de infraestructuras, expansión de aeropuertos y mejoras de movilidad que apuntalan la capacidad organizativa del país. El escenario promete un producto televisivo robusto, con una pelota diseñada para destacar en retransmisiones 4K y tomas aéreas.
La evolución de las pelotas oficiales en África muestra un hilo conductor entre tradición y vanguardia. De diseños vinculados a textiles y figuras históricas a una estética arquitectónica como la de 2025, el balón se ha consolidado como vehículo de relato y desempeño. Con ITRI, CAF y PUMA aspiran a un equilibrio entre espectáculo y precisión que acompañe a las 24 selecciones en la búsqueda del título.

