Chivas puso en marcha su pretemporada para el Clausura 2026 con una primera jornada enfocada en evaluaciones médicas y físicas, un paso que marca el regreso formal tras el receso. El plantel se presentó desde temprano para establecer parámetros de condición, un punto clave en un calendario que obliga a recuperar ritmo en pocas semanas.
El arranque no fue de rutina, porque la lista de ausencias ya dibuja un mercado de movimientos y ajustes internos. En el club se asume que el semestre exigirá profundidad, especialmente en posiciones ofensivas y en la banda, donde la rotación suele ser determinante por carga de minutos y perfil de rivales.
La primera baja confirmada fue la de Isaac Brizuela, quien terminó contrato y ya no continuará con el equipo. Su salida cierra una etapa de un futbolista identificado con el proyecto rojiblanco y deja un hueco de experiencia, recorridos por derecha y lectura para atacar espacios en partidos de Liguilla.
La segunda baja relevante involucra a Cade Cowell, quien saldrá a préstamo por un año al New York Red Bulls de la MLS. Para Guadalajara, el movimiento libera una plaza en el ataque y abre la discusión sobre qué tipo de refuerzo necesita, un extremo de desborde puro o un perfil más asociativo que potencie a los interiores.
La pretemporada abre el tablero del mercado y acelera decisiones en Verde Valle
A pesar del ruido de traspasos, algunos nombres que han estado en la conversación sí reportaron, como Alan Mozo, Erick Gutiérrez y Gilberto Sepúlveda, lo que mantiene abierta la puerta para que sigan siendo parte del proyecto. Su presencia permite trabajar desde el día uno con una base de titulares, aunque el club sabe que cualquier negociación avanzada puede cambiar el panorama en cuestión de días.
El gran ausente del día fue Alan Pulido, quien no acudió a las pruebas por un malestar estomacal y se espera que se reincorpore al día siguiente. Su caso se sigue de cerca porque, más allá de lo médico, su situación ha sido tema recurrente durante el semestre, y la pretemporada suele ser el punto donde se definen jerarquías y planes reales de minutos.
Entre las noticias positivas apareció el regreso de Ricardo Marín, quien renovó contrato hasta 2029 y se coloca como una pieza con continuidad garantizada en el frente de ataque. En un club que busca estabilidad, amarrar a un delantero con proyección y conocimiento del entorno liga es una señal de planificación, incluso si aún falta completar la competencia interna por la titularidad.
El cuerpo técnico optó por concentrar los exámenes en un solo día, con presencia amplia de futbolistas del primer equipo para acelerar la lectura de cargas, porcentajes de grasa y respuestas físicas iniciales. Ese enfoque apunta a llegar cuanto antes a la cancha con objetivos claros, porque el margen para construir automatismos se achica cuando la liga regresa y los viajes y dobles semanas aparecen.

