El Juventus Stadium presenció un empate sin goles (0-0) entre Juventus y Milan, en un partido cargado de intensidad, desgaste físico y oportunidades falladas. La gran historia de la noche fue el penal desperdiciado por Christian Pulisic al minuto 53, quien voló su disparo mientras el arquero Di Gregorio se lanzaba al lado contrario. El estadounidense, figura ofensiva del Milan, tuvo en sus pies la oportunidad de sellar el triunfo, pero la ansiedad y la potencia terminaron traicionándolo.
El penal había sido provocado por el mexicano Santiago Giménez, que fue derribado dentro del área tras una internada peligrosa. La falta encendió la ilusión rossonera, pero el disparo de Pulisic se fue por encima del travesaño, dejando al estadio en silencio. Juventus aprovechó el error para equilibrar el ritmo, aunque no logró romper el bloque defensivo del Milan.
A pesar del 0-0, el encuentro fue vibrante. Milan controló la posesión en varios tramos, mientras que Juventus apostó por la intensidad y el trabajo físico en medio campo. El estadounidense Weston McKennie se convirtió en una de las figuras del partido, recorriendo 10.7 kilómetros, siendo el jugador con más desgaste del encuentro. Su entrega permitió cortar transiciones clave del Milan y contener la movilidad de Modric y Rabiot.
Por su parte, Pulisic, más enfocado en el desequilibrio individual, completó 9.5 kilómetros, buscando constantemente asociarse con Giménez. A pesar de su penal errado, el extremo generó las llegadas más peligrosas de los suyos, confirmando su rol protagónico en el esquema del técnico Igor Tudor.
McKennie, pulmón de la Juventus
El mediocampista norteamericano Weston McKennie fue el símbolo del sacrificio y la disciplina en el cuadro bianconero. Con su capacidad para presionar, recuperar y liderar transiciones, sostuvo el equilibrio del equipo frente a un Milan más técnico. Sus 10.7 km recorridos fueron prueba de su compromiso y constancia, siendo el motor del mediocampo junto a Locatelli.
McKennie también participó en la jugada más clara para Juventus, habilitando a Yildiz con un pase filtrado que casi termina en gol. Sin embargo, la falta de contundencia volvió a castigar a un equipo que acumula tres empates consecutivos en Serie A.
Los últimos minutos fueron un intercambio constante de llegadas sin precisión. Giménez estuvo cerca del gol con un remate cruzado, y David probó de media distancia para Juventus. Sin embargo, la falta de puntería y el orden defensivo mantuvieron el empate.
El resultado deja a Milan como tercero del campeonato con 13 puntos, mientras Juventus se mantiene en quinto con 12. Pulisic se retiró visiblemente frustrado, consciente de la oportunidad que dejó escapar, mientras McKennie se marchó ovacionado por la afición local por su entrega y liderazgo.
Ambos equipos se enfrentarán nuevamente en enero en la Supercopa Italiana, donde Pulisic buscará revancha y McKennie intentará confirmar su gran momento con la Vecchia Signora.

