La conversación sobre los clubes más ganadores de la Liga MX se reordenó con fuerza en el cierre de 2025, cuando Toluca volvió a levantar el trofeo y se instaló en la élite histórica del futbol mexicano. En una liga marcada por torneos cortos, Liguilla y planteles cada vez más profundos, el peso de las estrellas funciona como termómetro de grandeza y también como presión constante.
El líder del palmarés sigue siendo América, que se mantiene como el máximo campeón con 16 títulos de liga y una ventaja que, aunque luce amplia, ya no parece intocable. La etapa reciente de las Águilas elevó la exigencia del resto, porque el club capitalino convirtió su estructura, su manejo de plantilla y su lectura del torneo en resultados que reforzaron su dominio histórico.
Sin embargo, el gran giro llega por detrás. Toluca alcanzó los 12 campeonatos y quedó empatado en el segundo lugar con Chivas, una fotografía que reaviva un debate que parecía congelado. Para el equipo escarlata, el salto no es solo numérico, también es un mensaje deportivo tras temporadas de altibajos, ahora respaldado por un proyecto capaz de competir de principio a fin y cerrar series de alta tensión.
Del otro lado, el empate en la segunda plaza aprieta a Guadalajara, que no conquista la liga desde 2017 y ha tenido torneos de contraste, con Liguillas que se le han escapado en fases tempranas. La historia rojiblanca sigue siendo pesada y vigente, pero la tendencia reciente subraya un reto claro, volver a traducir identidad y cantera en campeonatos para no ceder terreno en la tabla eterna.
La nueva carrera por la historia, inversión, plantillas largas y presión en torneos cortos
El cuarto escalón lo ocupa Cruz Azul con 9 títulos, sosteniendo un lugar de privilegio que, aun así, exige continuidad para no quedar atrapado en la zona media de los grandes. En el siguiente bloque aparece una señal de época, Tigres y León comparten 8 campeonatos, y su presencia confirma que el poder ya no se reparte solo entre los tradicionales, sino también entre proyectos que consolidaron estructura, contratación y regularidad.
Más abajo, Pumas y Pachuca registran 7 títulos cada uno, pero sus trayectorias recientes han sido distintas, mientras uno busca estabilidad competitiva sostenida, el otro ha sabido alternar formación y venta con picos de rendimiento. En ambos casos, la lectura es similar, el modelo importa tanto como el nombre, porque el calendario semestral castiga los procesos incompletos y premia a quienes sostienen una base sólida.
En la parte alta del listado también figura Santos Laguna con 6 campeonatos, un club que, sin el ruido mediático de otros, ha construido etapas ganadoras con buena lectura del mercado y equipos funcionales. Monterrey permanece con 5 títulos, una cifra que contrasta con su músculo financiero y que suele alimentar la narrativa de cuentas pendientes cuando el torneo entra a su fase decisiva.
Este panorama deja una conclusión de tendencia. La distancia histórica se recorta cuando un club acierta en dirección deportiva, administra la presión de la Liguilla y logra continuidad en momentos clave. América sigue arriba, pero la mesa se volvió más competitiva, Toluca ya está a la par de Chivas, y la carrera por el lugar en la historia vuelve a sentirse como un torneo aparte, con cada semestre dictando sentencia.

