El FC Barcelona alcanzó un acuerdo con el club egipcio Al Ahly para incorporar al delantero Hamza Abdelkarim, una de las promesas más destacadas del fútbol africano, en una operación que podría marcar el futuro ofensivo del club catalán. El acuerdo incluye una cesión con opción de compra, siguiendo la estrategia del Barça de apostar por talentos jóvenes con proyección internacional.
Abdelkarim, atacante de 18 años, está programado para viajar a España en los próximos días para realizar los exámenes médicos y unirse al Barça Atlètic, el equipo filial del Barcelona que suele formar a los talentos jóvenes antes de una posible transición al primer equipo.
El acuerdo pactado con Al Ahly no incluye un pago de cesión inmediato, pero sí contempla una opción de compra valorada en hasta 3 millones de euros, con variables que podrían elevar el total según el rendimiento del jugador.
En declaraciones previas, el presidente del Al Ahly, Walid Salah, confirmó que espera que Abdelkarim tenga éxito en Barcelona y que su salida pueda ayudar al club egipcio a aprovechar la inversión en su formación.
El perfil de Hamza Abdelkarim y lo que representa su fichaje
Hamza Mohamed Abdelkarim Selim nació el 1 de enero de 2008 y se formó en las categorías inferiores del Al Ahly, uno de los clubes más importantes de África. Su trayectoria en categorías juveniles —incluyendo destacadas actuaciones con la selección sub-17 de Egipto— lo colocó en el radar de varios clubes europeos antes de que Barcelona concretara la operación.
El joven delantero registró 12 goles y seis asistencias en 19 apariciones con Egipto sub-17, lo que aumentó su atractivo como atacante joven con capacidad goleadora y proyección internacional.
La llegada de Abdelkarim a Barcelona también refleja la política del club de fomentar talento global y diversificar su cantera, incorporando jóvenes con potencial para crecer tanto en el filial como, en un futuro, en el primer equipo bajo la dirección de Hansi Flick y el cuerpo técnico.
El acuerdo con Al Ahly, además, marca un paso significativo en la relación deportiva entre ambos clubes y abre la puerta para que más talentos africanos sigan la ruta hacia Europa a través de academias estructuradas como la del Barcelona.

