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Eduardo Coudet admite una mala primera parte y mira a la pausa para corregir

Fútbol

Eduardo Coudet admite mala primera parte en Girona

Foto: @Alaves - X

Eduardo Coudet admite mala primera parte en Girona

Eduardo Coudet analizó la derrota del Alavés en su visita al Girona con un mensaje claro de autocrítica y urgencia competitiva. El entrenador argentino subrayó que su equipo no fue reconocible en la primera mitad y que en LaLiga cualquier desconexión se paga. La segunda parte ofreció una reacción más cercana al plan habitual, aunque sin el premio del empate.

El técnico lamentó la falta de energía y continuidad en los primeros 45 minutos, tramo en el que el Alavés perdió duelos y dejó espacios que el rival explotó. Hubo una ocasión clara de Denis que pudo cambiar el guion, pero la sensación general fue de un equipo lejos de su identidad. Tras el descanso, el bloque ajustó alturas y mejoró la agresividad para recuperar más arriba.

Coudet insistió en una idea que repitió a lo largo de su comparecencia. En esta liga no basta con un rato de buen juego, hay que sostener niveles de atención y ejecución durante todo el partido. La conclusión fue tajante y con foco en el futuro inmediato, no se pueden regalar minutos ni entrar dormidos.

El Alavés se marchó con otra derrota por la mínima y con la impresión de que faltó remate. El entrenador habló de obsesionarse sanamente con el gol para transformar volumen en puntos. Recordó que el equipo concede poco, pero necesita convertir esa solidez en resultados.

Equilibrio emocional y trabajo en la ventana internacional

El argentino pidió equilibrio emocional para no fluctuar entre la euforia y el pesimismo. Explicó que el torneo está igualado y que encadenar dos triunfos se ha vuelto complejo para casi todos. La receta pasa por mantener la idea de juego y replicarla noventa minutos, en casa y fuera.

La pausa de selecciones llegó en buen momento para el cuerpo técnico, que dispondrá de quince días para corregir. Coudet planea enfatizar automatismos en salida, sincronización de presiones y definición en el último tercio. El objetivo es reducir los vaivenes y sostener la versión competitiva que asomó tras el descanso.

El análisis táctico deja lecturas puntuales. El equipo necesita una entrada al partido con líneas compactas y mayor claridad en la primera circulación para evitar pérdidas en zonas sensibles. Con el marcador en contra, la reacción fue positiva gracias a una presión más coordinada y a un mejor ajuste de vigilancias a espaldas de los laterales.

El vestuario asumió el golpe como un cachetazo que puede servir para el siguiente compromiso. Coudet remarcó que el grupo sabe a lo que juega y que los intérpretes se amoldan al sistema con convicción. La tarea ahora es convertir competitividad en puntos y que las derrotas cortas dejen de ser una constante.

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