Las América atraviesan un arranque inesperado en el Clausura 2026. El empate sin goles ante Pachuca en la Jornada 3 confirmó una realidad alarmante, el equipo de André Jardine sigue sin ganar y, lo más grave, sin marcar un solo gol en el torneo.
Tras igualar ante Xolos, Atlético San Luis y ahora Pachuca, el cuadro azulcrema suma tres partidos sin respuesta ofensiva. La urgencia era evidente, pero el desarrollo del encuentro volvió a mostrar a un América con posesión, pero sin profundidad ni contundencia
El equipo de Coapa intentó generar peligro principalmente por las bandas, con Cristian Borja y Kevin Álvarez, aunque los centros y aproximaciones no lograron incomodar seriamente a la defensa tuza. Pachuca se plantó con orden, cerró espacios y anuló cualquier intento claro del visitante.
La polémica apareció tras una acción individual de Brian Rodríguez, quien cayó dentro del área tras un contacto con Gustavo Cabral Bauermann. Pese a los reclamos, el VAR no intervino y el árbitro Luis Enrique Santander dejó continuar la jugada.
América no encuentra soluciones y la sequía se alarga
El primer tiempo terminó con un dato preocupante, América no registró disparos al arco. Para la segunda mitad, el conjunto azulcrema adelantó líneas y mostró mayor intensidad, especialmente por el costado izquierdo, aunque sin traducir el dominio en oportunidades claras.
La acción más peligrosa llegó al minuto 59. Tras una falta cerca del área, Cristian Borja ejecutó un disparo potente de zurda que obligó a Carlos Moreno a una atajada clave para mantener el empate.
Buscando cambiar el rumbo, Jardine realizó modificaciones ofensivas. Víctor Dávila dejó el campo para el ingreso de José Raúl Zúñiga, y más tarde arriesgó al sacar a Jonathan dos Santos para dar entrada a Patricio Salas. Los ajustes no surtieron efecto y el equipo nunca logró romper el cerrojo rival.
Con este resultado, América firma el peor inicio de su historia en torneos cortos, tres jornadas sin triunfo y sin gol. Tras el parón por los compromisos de la Selección Mexicana, las Águilas tendrán la obligación de reaccionar cuando enfrenten a Necaxa en la Jornada 4, en un duelo que ya se perfila como clave para cambiar el rumbo.

