Wayne Rooney volvió a las gradas para presenciar un partido de su hijo Kai Rooney con el equipo Sub-18 del Manchester United, luego de que anteriormente evitara asistir para no generar distracciones.
El joven de 16 años participó en la victoria 6-1 ante el Derby County, ingresando en la segunda mitad tras comenzar en el banquillo. Kai aportó una asistencia para el último gol del encuentro, mostrando su crecimiento dentro de la categoría juvenil.
Rooney observó el partido desde la tribuna acompañado por su excompañero John O’Shea. También estuvieron presentes figuras del club como el técnico Michael Carrick y miembros del cuerpo técnico.
En el pasado, la familia había decidido que Wayne evitara ciertos torneos juveniles debido a la atención excesiva que generaba su presencia, lo que dificultaba que Kai disfrutara con normalidad de sus partidos.
Kai Rooney sigue construyendo su propio camino
Aunque Kai sumó una asistencia, otros compañeros acapararon los reflectores. Noah Ajayi marcó dos goles, mientras Louie Bradbury y JJ Gabriel también firmaron dobletes en una actuación contundente del equipo.
La reaparición de Rooney en las gradas marca un nuevo capítulo en la etapa formativa de su hijo, quien intenta abrirse camino en el club donde su padre se convirtió en leyenda.
Kai continúa acumulando minutos y experiencia en el equipo juvenil, con la mirada puesta en forjar su propia identidad dentro del Manchester United, más allá del peso del apellido.

