El Betis selló su boleto directo a los octavos de final de la Europa League tras vencer con sufrimiento al Feyenoord. La noche tuvo un nombre propio, Antony, autor de un golazo y una asistencia que lanzaron al conjunto verdiblanco hasta la cuarta posición de la Fase Liga.
El conjunto andaluz caminó sin grandes brillos, pero con eficacia en los momentos clave. El cierre fue tenso, con un Feyenoord menor que estuvo cerca de meter el susto final en La Cartuja. Aun así, el Real Betis amarró su pase y mantiene vivo el sueño europeo.
El arranque del partido fue eléctrico y sin cautelas. Chimy avisó temprano y Pau López respondió cuando el Feyenoord quiso sorprender. El Betis jugó con valentía y asumió riesgos, empujado por un ambiente que pedía vértigo desde el primer minuto.
Antony apareció pronto como motor ofensivo. El brasileño encaró, se ofreció y generó desequilibrio constante. Un gol anulado por el VAR no frenó su protagonismo, que terminó explotando con una acción individual de zurda que se coló cerca de la escuadra y desató la locura en las gradas.
Antony y Abde sostienen al Betis en una noche de tensión
El Feyenoord respondió con orgullo y mantuvo el ida y vuelta. Larin y Hadj Moussa exigieron a la zaga bética, pero el Betis encontró aire con la sociedad entre Antony y Abde. El brasileño volvió a aparecer para asistir y firmar un 2-0 que parecía definitivo.
Con la ventaja, el Betis buscó control y pausa. Fornals intentó ordenar el juego y Deossa equilibró el medio campo, aunque atrás el equipo siguió mostrando fragilidad. Cada aproximación del Feyenoord encendió las alarmas antes del descanso.
En la segunda parte, el guion no cambió demasiado. El Betis mantuvo el plan y el Feyenoord evidenció sus limitaciones. Pau López volvió a imponerse en los duelos directos y Antony siguió enchufado, aunque sin acierto en una acción clara para sentenciar.
El tramo final devolvió la tensión al estadio. El Betis tembló, pero resistió. El pitido final confirmó la cuarta plaza y el pase directo a octavos. Con Antony como faro, el conjunto verdiblanco avanza en Europa y Pellegrini ya sueña con más.

