Mikel Oyarzabal firmó una actuación decisiva en Tiflis. El delantero marcó dos goles en la victoria 0-4 de España sobre Georgia y colocó a La Roja a un paso de asegurar su boleto al Mundial 2026. Su liderazgo ofensivo marcó el ritmo del partido y abrió un camino que el resto del equipo convirtió en una exhibición sólida y contundente.
España dominó desde el primer minuto, recuperó rápido cada balón y encontró espacios con una facilidad que reflejó la diferencia entre ambos conjuntos. Zubimendi amplió la ventaja con un remate preciso y Ferran Torres cerró la primera parte con el 0-3 que liquidó cualquier intento de reacción local. Oyarzabal volvió a aparecer en el complemento para sentenciar una noche sin sobresaltos.
La Roja llega a la última jornada con un margen enorme. España solo pierde la clasificación directa si cae ante Turquía por más de siete goles, un escenario que no encaja con el nivel, la intensidad ni la regularidad del equipo de Luis de la Fuente. La goleada en Georgia reafirmó una dinámica positiva y un grupo que juega con confianza plena.
Oyarzabal atraviesa uno de sus mejores momentos. El delantero genera juego, define con frialdad y se convirtió en la referencia ofensiva del equipo en esta fase. Con su doblete, España sostiene un camino firme hacia el Mundial y ajusta detalles para cerrar una eliminatoria que nunca perdió control.
España controla la eliminatoria y encara la última fecha con tranquilidad
El equipo español mostró equilibrio en todas sus líneas. Zubimendi manejó el mediocampo con autoridad, la defensa mantuvo seguridad durante los 90 minutos y Unai Simón respondió cuando aparecieron las pocas llegadas georgianas. La Roja jugó con fluidez, ritmo y una superioridad técnica evidente.
De la Fuente aprovechó el partido para reforzar automatismos, probar asociaciones y mantener el plan competitivo. España llega a la última jornada con tranquilidad, confianza y un grupo que transmite solidez en cada presentación. El choque contra Turquía servirá para confirmar oficialmente el boleto mundialista.
España está a un paso del Mundial y Oyarzabal se convirtió en uno de los grandes responsables de esta recta final, con un nivel que impulsa a toda la selección.

