El Tottenham Hotspur frenó al Manchester City con un empate 2-2 en el Tottenham Hotspur Stadium, en un partido que cambió por completo a partir de una definición tan inesperada como espectacular. El City dejó escapar una ventaja de dos goles y vio cómo un gol de escorpión transformó el guion del encuentro.
El equipo de Pep Guardiola dominó el primer tiempo y parecía encaminarse a una victoria clave en la pelea por la cima. Sin embargo, el complemento tuvo un protagonista claro que encendió al estadio y cambió el ánimo del partido.
El marcador se abrió al minuto 11 con un disparo lejano de Rayan Cherki, cuyo remate desviado sorprendió a Guglielmo Vicario. Antes del descanso, el City volvió a golpear tras una recuperación de Rodri, pase a Bernardo Silva y definición de Antoine Semenyo para el 0-2.
Con la ventaja, los Citizens parecían tener el partido bajo control. El ritmo, la posesión y las ocasiones indicaban un desenlace favorable para los visitantes.
El gol de escorpión que cambió todo
El Tottenham regresó del vestidor con otra actitud. Al 53’, Dominic Solanke descontó tras una acción individual dentro del área, tanto que fue validado por el VAR y que reanimó al público local.
La locura llegó al minuto 71. Tras un centro de Conor Gallagher, Solanke improvisó una definición de escorpión dentro del área. El gesto técnico dejó sin reacción a la defensa y al arquero, desatando la euforia en las gradas y sellando el 2-2 definitivo.
El gol cambió por completo el rumbo del partido. El City perdió seguridad y el Tottenham se adueñó del momento emocional del encuentro, empujado por una jugada que ya recorre el mundo.
Con el empate, el Manchester City llegó a 47 puntos y quedó a seis del Arsenal, líder de la Premier League. Para los Spurs, el punto sabe a triunfo simbólico, impulsado por un gol de escorpión que quedará como una de las postales de la temporada.

