Kai Rooney dio un paso simbólico en su carrera al debutar en competición oficial en Old Trafford con el Manchester United Sub-18, durante un partido de la FA Youth Cup. La noche quedó marcada por la herencia futbolística y la mirada atenta de su padre, Wayne Rooney.
El extremo de 16 años ingresó desde el banquillo en el triunfo por 2-1 en tiempo extra ante el Derby County, resultado que clasificó a los Red Devils a los cuartos de final de uno de los torneos juveniles más prestigiosos de Inglaterra.
Kai entró al terreno de juego al minuto 99, cuando el marcador todavía permanecía sin goles y la eliminatoria seguía abierta. Con él en la cancha, el United encontró soluciones ofensivas y terminó por resolver el partido en la prórroga.
Los goles de Luca Crolla y Chido Obi sellaron la victoria en una noche que quedó grabada en la memoria del club.
Una escena cargada de historia en el Teatro de los Sueños
El equipo Sub-18 del United cuenta con la dirección de Darren Fletcher, excompañero de Wayne Rooney en su etapa como jugador. Ese detalle añadió un componente generacional al debut de Kai en el mismo estadio donde su padre construyó su leyenda.
Desde el palco, Wayne Rooney siguió cada acción junto a su esposa Coleen Rooney. También asistieron miembros del cuerpo técnico del primer equipo, incluido Michael Carrick, otro viejo socio de Wayne en el mediocampo del United.
Kai ya había marcado recientemente en un partido de la Copa de la Liga Sub-18, aunque ese encuentro se disputó en las instalaciones de Carrington. Por ello, este compromiso representó su primer partido competitivo en Old Trafford, el mítico “Teatro de los Sueños”.

