Joan Laporta, presidente del FC Barcelona, reconoció que su relación con Lionel Messi está “perjudicada” desde la salida del astro argentino del club en 2021. Laporta reveló que Messi no quiso saludarlo en la gala del Balón de Oro 2023, lo que marcó un punto de inflexión entre ambos.
El dirigente hizo estas declaraciones en una entrevista reciente con Catalunya Ràdio, donde explicó que aunque han existido algunos intentos de acercamiento, la relación aún no se ha normalizado. Laporta aseguró que Messi sigue siendo “una leyenda” del club, pero que la distancia entre ellos aún persiste.
Laporta detalló que el conflicto principal se originó cuando intentó saludar a Messi en París y el argentino decidió no responder al gesto. Desde ese momento, la comunicación entre ambos líderes se volvió distante y poco fluida.
Además del tema del saludo, Laporta habló de los motivos financieros detrás de la salida de Messi en 2021, explicando que algunas ofertas de contrato eran insostenibles para el club en ese momento, lo que complicó las negociaciones de renovación.
El impacto de la salida de Messi y el futuro de su vínculo con el club
La partida de Messi al Major League Soccer y su posterior llegada al Inter Miami CF marcó un antes y un después en la historia reciente del Barcelona y en la relación del argentino con la directiva. Muchos aficionados aún reclaman que Messi regrese al club en algún momento.
Laporta también señaló que el club mantiene el deseo de rendir homenaje a Messi en el futuro, incluso con una estatua en el Spotify Camp Nou una vez que finalicen las obras del estadio. Sin embargo, el presidente admitió que primero debe existir una reconciliación personal entre ambas partes para que ese homenaje tenga el significado que merece.
La confesión de Laporta pone sobre la mesa la compleja relación entre exfiguras y dirigentes del club, y abre la puerta al debate entre los aficionados sobre si Messi debería regresar oficialmente al Barcelona en un futuro cercano.

