La Selección Española afronta la cuenta regresiva hacia la Finalíssima con más interrogantes que certezas. A 54 días del duelo ante Selección Argentina, el panorama combina bajas sensibles, piezas sin ritmo y decisiones abiertas en casi todas las líneas.
La lesión de Mikel Merino encendió las alarmas y puso en riesgo a un futbolista clave por peso táctico y liderazgo. El contratiempo se suma a una cadena de problemas que obliga a Luis de la Fuente a recalcular tiempos y jerarquías.
En la portería, Unai Simón mantiene el mando sin discusión y ejerce como capitán del proyecto. Detrás, la competencia crece con Raya, Remiro y el empuje de Joan García, que suma argumentos para entrar en la próxima lista.
En los laterales, la derecha genera inquietud. Dani Carvajal no logra continuidad tras pasar de nuevo por el quirófano, mientras Pedro Porro se afianza y Marcos Llorente gana terreno como alternativa funcional.
La zaga y el medio, bajo lupa de De la Fuente
El bloque de centrales concentra el mayor foco de preocupación. Laporte sigue fuera, Le Normand perdió regularidad, Vivian no alcanza su mejor versión y Huijsen no despega. Cubarsí aparece como el más estable en el momento.
Fuera del núcleo habitual, emergen opciones que piden paso. Eric y Pubill suman consistencia en LaLiga, Jacobo Ramón destaca en el Como y Mosquera mantiene firme su elección por España pese a presiones externas.
Pedri apunta a tiempo para la Finalíssima y el crecimiento de Fermín, Barrios y Fornals amplía el abanico. En bandas, Nico Williams lidia con molestias persistentes y la decisión quirúrgica gana peso, con Baena, Dani Olmo y Asensio atentos a su oportunidad.
La Selección Española encara el reto con talento de sobra, pero necesita salud, continuidad y respuestas rápidas para llegar firme al gran escenario.

