SEVILLA — La frustración se hizo evidente en el rostro de Hansi Flick después de la derrota del FC Barcelona por 2-0 ante el Sevilla FC en el estadio Ramón Sánchez-Pizjuán. El técnico alemán reconoció que su equipo no estuvo a la altura en la primera mitad y que la falta de respuestas tácticas marcó el rumbo del encuentro. En una rueda de prensa llena de autocrítica, el entrenador admitió que “el equipo no encontró las soluciones” ante un rival que jugó con intensidad y personalidad.
“La primera parte no fue buena por nuestra parte. Ellos fueron agresivos, y nosotros no tuvimos soluciones. Nos ganaban todos los duelos individuales. En la segunda mitad reaccionamos y eso es lo que valoro, pero no quiero hablar de los goles ni poner excusas. Hay que aprender y ver qué dirección tomamos. Somos un buen equipo y los resultados volverán”, explicó Flick con serenidad, pero sin esconder su descontento.
El estratega reconoció que el parón internacional llega en un momento oportuno para el conjunto azulgrana. “Es bueno tener un descanso. Servirá para cambiar el ambiente, tanto físico como mental. Algunos jugadores se irán con sus selecciones, y eso siempre ayuda a desconectar. Cuando regresen, debemos trabajar duro para recuperar nuestro nivel”, subrayó el técnico, quien confía en recuperar a varios lesionados tras la pausa.
Flick insistió en que los problemas del equipo no pasan por el sistema táctico, sino por errores de ejecución y actitud: “No creo que sea el esquema o la estructura. Cometimos errores graves en la primera mitad, no controlamos el balón y no tuvimos claridad. En la segunda parte mejoramos, pero lo hecho ya es pasado. Tenemos que aprender de este partido y también del duelo ante el PSG.”
Un golpe que obliga a reaccionar
El entrenador alemán reconoció que la derrota ante el Sevilla es un golpe duro, aunque no el más doloroso de su carrera. “La más complicada fue la semifinal de Milán. Hoy debo aceptar la derrota, pero tengo una visión positiva. Debemos cambiar lo que no hicimos bien, sobre todo en la primera parte, donde cometimos muchos errores y no jugamos al nivel que debemos mostrar”, explicó.
Consciente de que el club atraviesa una etapa de reconstrucción, Flick pidió mantener la calma: “Esto es fútbol, y si marcas goles, ganas. Hoy no lo hicimos. El resultado no es bueno, pero hay que mantener la cabeza alta y seguir trabajando.” Su mensaje fue claro: más allá del resultado, lo que preocupa es la falta de control y consistencia que ha mostrado el equipo en los últimos compromisos.
En su análisis, Flick también hizo hincapié en el trabajo del mediocampo y en la necesidad de involucrar más a jugadores clave como Pedri y Frenkie de Jong. “Es importante que todos participen, que se muevan, que tengan el balón. En la primera mitad no lo tuvimos. Lo hablaremos y buscaremos cómo conectar mejor las líneas para dominar los partidos.”
Aunque el entrenador no cree que el ambiente o la presión hayan influido en el rendimiento, sí admitió que la frustración es generalizada: “Jugamos para el club y para los aficionados, y hoy todos estamos descontentos. Pero debemos seguir, porque esto no termina aquí.” El técnico alemán, fiel a su estilo, cerró con un mensaje de optimismo: “Tenemos calidad y carácter. Aprenderemos de esto y volveremos más fuertes.”

