La FIFA quedó en el centro de la polémica luego del sorteo del Mundial 2026, cuando el protocolo obligó a Lionel Scaloni a usar guantes para acercarse al trofeo que su Argentina levantó en 2022. El seleccionador, invitado al escenario en el Kennedy Center de Washington, se vio sorprendido cuando los organizadores le indicaron que no podía tocar la Copa del Mundo con las manos descubiertas. El episodio dejó la sensación de que, en ese momento, los encargados de la ceremonia no reconocieron al técnico campeón del mundo.
Scaloni, visiblemente incómodo, comentó después que los oficiales no sabían quién era, una frase que se viralizó de inmediato en redes sociales. La imagen de un entrenador que conquistó el título en Qatar obligado a seguir el mismo protocolo que cualquier invitado más reforzó las críticas hacia la organización. En un evento diseñado para celebrar a las figuras del futbol, el detalle protocolario se interpretó como una falta de respeto simbólica al campeón vigente.
Veinticuatro horas más tarde, la propia FIFA intentó corregir el error. En el evento celebrado el sábado para anunciar el calendario oficial del Mundial 2026, el presidente Gianni Infantino llamó a Scaloni al escenario frente a prensa y dirigentes. Ofreció una disculpa pública y devolverle al técnico argentino el lugar que muchos consideran que nunca debió ponerse en duda.
Gianni Infantino tomó el micrófono y se dirigió directamente al entrenador de la Albiceleste. El dirigente aseguró que ofrecía disculpas en nombre de la FIFA y admitió que desconocía la situación que había vivido Scaloni durante el sorteo. Acto seguido, lo invitó a sostener el trofeo sin guantes, como gesto de reparación simbólica ante el mundo del futbol.
El gesto de Infantino y la reivindicación del campeón del mundo
En su mensaje, Infantino subrayó que los campeones del mundo tienen todo el derecho de tocar la Copa sin restricciones. Recalcó que lamentaba lo ocurrido la noche anterior y repitió que no estaba al tanto del protocolo aplicado a Scaloni. Con un tono más distendido, incluso bromeó diciendo que, cuando uno es campeón del mundo, parece rejuvenecer cada día, en alusión a la imagen del técnico argentino.
El propio Scaloni aceptó el gesto, levantó el trofeo ante los presentes y compartió algunos minutos de charla con Infantino sobre el escenario. Aunque la disculpa no borra el momento incómodo del sorteo, el episodio sirvió para cerrar la polémica y reafirmar el reconocimiento a la gesta de Argentina en Qatar 2022. En el entorno albiceleste, el gesto se interpretó como una rectificación necesaria por parte del organismo rector del futbol.
Mientras tanto, Argentina continúa preparando la defensa de su título en el Mundial 2026, donde compartirá el Grupo J con Argelia, Austria y Jordania. El debut está programado para el 16 de junio en Kansas City, frente al combinado argelino, en un partido que marcará el inicio del camino hacia la posible cuarta estrella. Después llegarán los duelos ante Austria y Jordania, que completan un sector en el que la Albiceleste partirá como amplia favorita.
Más allá de la anécdota, el episodio deja lecciones sobre la importancia de la comunicación interna y el respeto a las figuras que han marcado la historia reciente del futbol. En un Mundial que se presentará como el más grande de todos, con 48 selecciones y tres países anfitriones, cada detalle protocolario se amplifica a escala global. La rectificación de FIFA con Lionel Scaloni busca precisamente eso, evitar que un malentendido logístico eclipse el reconocimiento que merece el entrenador que llevó a Argentina de vuelta a la cima del mundo.

