La relación entre FC Barcelona y Lionel Messi sigue siendo una herida sensible para el barcelonismo, incluso cuatro años después del adiós que cambió la historia reciente del club. En una intervención pública, el presidente Joan Laporta retomó el tema y volvió a insistir en una idea que no pierde vigencia dentro del entorno culé, el club está por encima de cualquier figura, por gigantesca que sea.
El dirigente reconoció que el episodio le provoca tristeza y que la distancia actual con el campeón del mundo continúa pesándole, pero defendió el fondo de la decisión que llevó a la ruptura en 2021. «Es un tema que me tiene triste, Leo ha dado mucho al Barça y el Barça a Leo, espero que nos reencontremos, soy culé y por encima de todo está la institución», Joan Laporta.
El contexto no es menor, Laporta ya confirmó su intención de buscar la reelección en 2026 y cada mensaje sobre Lionel Messi se convierte en termómetro político y emocional dentro del club. En ese escenario, el presidente recordó que la salida se dio en un periodo marcado por limitaciones financieras y por el reordenamiento institucional que heredó el club, una explicación que suele generar debate entre aficionados que aún consideran aquel final como un desenlace evitable.
En su repaso, Laporta también buscó humanizar la relación, al hablar de los primeros años del argentino en Barcelona y de la cercanía con su entorno. «Firmé con él su primer contrato con 16 años, renovamos, con la familia estábamos bien y con él fantástico, estoy dispuesto a arreglar lo que sea con un homenaje, una estatua, hacer un reconocimiento», Joan Laporta.
La idea del homenaje toma fuerza con el regreso paulatino al Camp Nou
La conversación sobre un reconocimiento formal para Messi ha vuelto a ganar tracción a medida que el club avanza en el regreso total al Spotify Camp Nou tras la remodelación. Laporta ha deslizado que el homenaje debe esperar a que el estadio esté listo para un gran evento, pero dejó claro que el club ya discute cómo inmortalizar al jugador más determinante de su era moderna.
El presidente enmarcó el posible tributo dentro del peso histórico del futbolista y del impacto global que todavía genera su figura. «En 125 años de historia del club, el momento Messi es de los más gloriosos, por no decir el más glorioso, el reconocimiento lo debe tener, ojalá nos reencontremos», Joan Laporta.
En términos deportivos, el argumento es difícil de rebatir, Messi es el máximo goleador del club con 672 tantos en 778 partidos y fue el rostro de una etapa con múltiples títulos de liga y cuatro Champions League, además de convertir al Barcelona en una marca universal. Precisamente por esa dimensión, la comunicación del club camina en una línea delicada, reconocer el legado sin alimentar expectativas que hoy son mínimas sobre un regreso como futbolista.
Laporta también ha sido cuidadoso al separar el homenaje del terreno de juego, porque el propio club asume que el retorno de Messi como jugador no luce realista por su situación contractual y por el momento de su carrera. La apuesta, entonces, se mueve hacia lo simbólico, reparar vínculos, cerrar el capítulo con un acto de reconocimiento y ofrecer una imagen institucional que conecte con la memoria del aficionado sin reabrir una batalla interna.

