José Caicedo vive uno de los momentos más complicados desde su llegada a Pumas. El mediocampista colombiano quedó en el centro de las críticas tras el empate ante Querétaro en el debut del Clausura 2026, un resultado que dejó molestia en la afición auriazul.
Pumas se había adelantado en el marcador con gol de Adalberto Carrasquilla; sin embargo, Mateo Coronel igualó el encuentro en los minutos finales. La jugada del empate expuso errores defensivos y colocó a Caicedo como uno de los principales señalados por la tribuna en Ciudad Universitaria.
La presión sobre el futbolista no comenzó con el gol de Querétaro. Caicedo ingresó al campo al minuto 67 y desde ese instante escuchó los abucheos cada vez que tocó el balón, una señal clara del descontento de la afición universitaria.
El ambiente en el Estadio Olímpico Universitario se volvió tenso y hostil para el colombiano, quien no logró conectar con la grada en un partido marcado más por el reclamo que por el respaldo.
Caicedo y la afición de Pumas, una relación desgastada
Tras el encuentro, la situación se trasladó fuera de la cancha. José Caicedo optó por cerrar sus redes sociales, en especial su cuenta de Instagram, con el objetivo de frenar la ola de insultos y comentarios negativos que recibió después del partido.
La relación entre Caicedo y la afición de Pumas arrastra desgaste desde torneos anteriores. Las críticas por su rendimiento irregular se han acumulado jornada tras jornada, y el debut en el Clausura 2026 profundizó esa fractura.
El cierre de sus cuentas digitales refleja una práctica cada vez más común entre futbolistas que atraviesan momentos de alta presión mediática y emocional.
Ahora, José Caicedo enfrenta el reto más importante: responder dentro del terreno de juego y recuperar la confianza, tanto del cuerpo técnico como de una afición que exige resultados inmediatos.

