AC Milan ha iniciado conversaciones con la Federación de Fútbol de Estados Unidos para que Christian Pulisic no sea citado en la ventana FIFA de noviembre, pese a que su recuperación avanza y podría volver antes del parón. Según reportes en Italia, el director ejecutivo Giorgio Furlani trasladó la petición con el objetivo de evitar viajes transatlánticos y una sobrecarga competitiva en plena recta de retorno. La postura milanista llega mientras el entrenador del USMNT, Mauricio Pochettino, define su lista para dos amistosos.
El extremo estadounidense sufrió una lesión de isquiotibiales el 14 de octubre en el amistoso que Estados Unidos ganó 2-1 a Australia en Denver y debió salir antes de la media hora. Días después, Milan confirmó que se trata de un problema “de bajo grado” en el bíceps femoral derecho, un diagnóstico que encendió la prudencia en el club. La prioridad es limitar riesgos de recaída tras un inicio de curso en alto volumen de minutos.
En el plano deportivo, el calendario ofrece una oportunidad clara: la visita a Parma el sábado 8 de noviembre, último partido liguero antes del parón. Ese choque figura en la jornada 11 y es el objetivo interno para que Pulisic recupere ritmo bajo supervisión del cuerpo médico rossonero. Después del parón, el primer partido es el derbi ante Inter el domingo 23, un hito que Milan no quiere comprometer.
Del lado estadounidense, la ventana incluye amistosos frente a Paraguay el 15 de noviembre en Chester (Pensilvania) y Uruguay el 18 en Tampa (Florida). La federación confirmó las fechas como parte de la preparación hacia el Mundial 2026, con Pochettino al mando desde 2025. Para Estados Unidos, mantener continuidad con su núcleo ofensivo —donde Pulisic es capitán y referencia— también es prioritario.
Lo que dicen las reglas y lo que está en juego para ambas partes
Las regulaciones de la FIFA establecen que la cesión de jugadores es obligatoria durante las ventanas del Calendario Internacional, lo que impide a los clubes bloquear una convocatoria formal. Aun así, los equipos pueden solicitar dispensas o gestionar cargas con las federaciones, especialmente en amistosos, siempre que el seleccionador lo avale. De ahí el intento de Milan de negociar directamente con U.S. Soccer.
Desde la perspectiva médica y logística, Milan busca evitar un viaje largo a Norteamérica, cambios de huso horario y minutos competitivos prematuros en una lesión que suele castigar con recaídas. Además, la proximidad del Derby della Madonnina añade presión para que el jugador llegue con rodaje controlado y sin contratiempos. El escenario ideal para el club es un reintegro progresivo en Serie A antes de evaluar cargas internacionales.
Para Pochettino y la USMNT, los amistosos de noviembre son una plataforma de automatismos y jerarquías antes de 2026, pero no tienen el peso competitivo de un torneo. Si el atacante alcanza el alta competitiva el 8 de noviembre, técnicamente sería elegible para la lista; la decisión final equilibrará la salud del futbolista y las necesidades deportivas del equipo. Un acuerdo intermedio —reportar al campamento con limitación de minutos o permanecer en Milán para trabajo específico— es una salida frecuente en casos similares.
En cualquier caso, la resolución dependerá de las pruebas funcionales en los próximos días y de la comunicación entre staffs. Si Milan obtiene la deferencia de U.S. Soccer, Pulisic apuntará al derbi del 23 de noviembre en su mejor condición posible. Si no, el reto será gestionar su carga sin comprometer el tramo clave del curso para club y selección.

