El mediocampista panameño Adalberto Carrasquilla, de Pumas, no será inhabilitado por la entrada que provocó la fractura de tibia del portero colombiano Kevin Mier, de Cruz Azul. De acuerdo con versiones coincidentes de la propia liga y distintos medios, no se abrió expediente en la Comisión Disciplinaria porque el club celeste no presentó una solicitud formal de inhabilitación. El caso, que encendió la conversación en la Liga MX, quedará en una sanción estrictamente deportiva limitada a la decisión arbitral del partido.
El episodio se originó en el duelo de la última jornada del Apertura 2025 entre Cruz Azul y Pumas, cuando Carrasquilla llegó a disputar un balón dividido con Mier dentro del área. La acción terminó con el guardameta cementero con una fractura de tibia en la pierna derecha y la necesidad de abandonar el campo, mientras el árbitro solo mostró tarjeta amarilla al mediocampista universitario tras revisar la jugada en el VAR. Desde entonces, el debate se centró en si el castigo había sido insuficiente y si procedía una sanción posterior.
El parte médico de Cruz Azul confirmó que Kevin Mier debía ser operado en la Ciudad de México y estaría de baja entre cuatro y seis meses, perdiéndose la Liguilla y la Copa Intercontinental en la que el club debutará en diciembre. En un comunicado, la directiva cementera pidió mayor protección para los futbolistas y subrayó la gravedad de la lesión, que cambia por completo los planes deportivos del equipo para el cierre del año. La ausencia del arquero colombiano obliga al cuerpo técnico a reconfigurar la portería en el tramo decisivo de la temporada.
En paralelo, surgieron versiones encontradas sobre la intención de Cruz Azul de solicitar la inhabilitación de Carrasquilla, figura clave en el mediocampo de Pumas. Algunos reportes señalaron inicialmente que el club preparaba la documentación para pedir que el panameño quedara fuera el mismo tiempo que Mier, mientras otros apuntaron a un cambio de postura tras revisar nuevos ángulos de video donde se aprecia que el impacto se produce cuando el portero despeja y golpea el pie del rival. Finalmente, fuentes cercanas al caso confirmaron que no se ingresó ninguna petición formal, lo que cerró la puerta a una suspensión prolongada del jugador universitario.
Un reglamento que deja la iniciativa en manos de los clubes
El reglamento de sanciones de la Federación Mexicana de Futbol permite a los clubes afectados solicitar la inhabilitación de un rival cuando se considera que una acción antideportiva provocó una lesión grave. En esos casos, la Comisión Disciplinaria analiza la jugada y puede imponer un castigo que equipare el tiempo de baja del lesionado con el periodo de suspensión del infractor, independientemente de lo que el árbitro haya señalado en la cancha. Sin una solicitud de por medio o una decisión de oficio de la liga, la jugada queda sujeta solo a la sanción mostrada en el partido.
En el caso de Carrasquilla, la Liga MX optó por no actuar de oficio, pese a contar con los estudios médicos y el material audiovisual enviado por Cruz Azul. La organización tampoco ha hecho públicos los audios del VAR de la acción, una práctica que algunos clubes y analistas consideran necesaria para transparentar los criterios en jugadas polémicas. Esta combinación de factores alimentó la percepción de que existe una zona gris en la aplicación de la norma cuando no hay una postura contundente del club afectado.
El presidente de Cruz Azul, Víctor Velázquez, ha señalado que sí espera sanciones y responsabilidades, aunque no necesariamente vía una inhabilitación directa para el jugador de Pumas. Desde el club se ha hablado de medidas legales y de la necesidad de revisar el trabajo arbitral que permitió que una entrada de ese nivel terminara solo con una amonestación. Mientras tanto, la prioridad interna se centra en el proceso de recuperación de Mier y en asegurar que cuente con el respaldo médico y contractual necesario durante su larga ausencia.
En lo deportivo, la decisión mantiene a Adalberto Carrasquilla disponible para Pumas en la fase final del torneo, lo que refuerza a un equipo que pelea por ser protagonista en la Liguilla. Para Cruz Azul, en cambio, la combinación de perder a su portero titular por lesión y no ver sancionado de forma ejemplar al responsable de la jugada deja una sensación de agravio que trasciende el resultado de un solo partido. El caso se suma a una lista reciente de episodios que reavivan el debate sobre la protección al jugador y la consistencia disciplinaria en la Liga MX.

